lunes, 4 de mayo de 2009

La rebelión de los tapados (IV)

Una cuestión de uso

Parece que la tormenta pasa poco a poco, insisto: parece. Hace unos días, reclamábamos claridad de parte del gobierno para hacer una análisis efectivo de la realidad, simple y sencillamente, porque no queríamos entrar en un debate especulativo sobre la naturaleza, desarrollo y consecuencias de la epidemia de AH1N1 en nuestro país. Desde nuestro punto de vista, sólo era posible debatir en torno a lo que conocíamos con certeza, y en ese momento las cifras que nos pichaban las instituciones de salud, respaldadas por el discurso oficialista de los medios de comunicación, tenían dos factores que era importante tomar en cuenta: por un lado resultaban sospechosas, ya que la cifra de contagios probables estaba muy por encima de los muertos confirmados; y por otro, resultaban alarmantes, ya que la propagación masiva del virus parecía ser aún más agresiva que las medidas de contención adoptadas por el gobierno. Entonces dijimos que era necesario establecer un laboratorio de medios para tratar de hacer una disección de sus discursos, y para monitorear la información que generaban otra áreas de la vida política del país. Ahora, las cifras indican que el número de muertes a causa del virus AH1N1 apenas pasa la veintena. A la luz de este nuevo dato, se transparenta un elemento que se estaba obviando en el análisis: la exposición de la vida al contagio de una enfermedad o de cualquier otro factor que la ponga en riesgo, es exactamente la misma que antes de la propagación mediática del virus AH1N1. En este sentido, gracias al manejo irresponsable y a la dosificación de la información, hay indicios suficientes para pensar que la epidemia de influenza humana desaparecerá tan pronto como desaparezca de los medios. Sin embargo, el daño social que ha producido este fenómeno es irreparable.
El miedo se ha instalado en buena parte de la población, que se encuentra y se sabe a sí misma vulnerable y, por lo tanto, predispuesta a alinearse políticamente a cualquier figura que le ofrezca un mínimo de protección. En este caso, quien lo ha hecho con insistencia es el Estado, es decir, la cúpula política-financiera afiliada al Partido Acción Nacional, que hoy dirige el país en la más asquerosa impunidad. En este sentido, el resto de los partidos políticos que han aceptado entrar al juego institucional de intercambio de cuotas y prestaciones políticas disfrazado de domocracia, no pueden ser menos que cómplices del engaño. Durante las campañas del próximo periodo electoral, no será extraño encontrarnos con que la bandera de las principales fuerzas políticas sea una “reforma al sistema de salud y seguridad social”. Pero vale la pena recordar una cosa: la última vez que se hizo una reforma de este tipo fue un tiro de gracia, precisamente, al sistema de seguridad social, al desmantelar el sistema de pensiones y al aprobar la ley de primer empleo. Con estos antecedentes, ¿qué podemos esperar?
Además, no podemos perder de vista otro proceso, anterior, mortífero e igualmente devastador en términos sociales: la guerra entre el narcotráfico. Las aspiraciones militaristas de Felipe Calderón, dirigidas hacia el pretendido combate al crimen organizado, se han manifestado día con día con un aumento considerable de la presencia del ejército en las calles. Los militares no salieron a repartir cubrebocas frente a la emergencia sanitaria, ya lo estaban haciendo desde mucho antes frente a la emergencia política. Ahora vemos a un Estado autoritario apuntalado por dos factores principales: miedo entre la población, presencia militar en la sociedad civil y, por si fuera poco, una reforma judicial que se aprobó al filo del último periodo ordinario de sesiones, justo cuando nos encontrábamos en “lo más álgido” de la crisis, y que faculta plenamente a las fuerzas policiacas y castrenses para violar una y otra vez nuestras garantías individuales ante la menor sospecha de pertenecer al crimen organizado. Pero, ¿qué es el crimen organizado? Cualquier cosa. Estamos hablando, en realidad, del combate frontal y violento a cualquier manifestación de descontento político y social. Finalmente, la ley en México se reduce a una cuestión de uso. El malestar de la gente, también.
Directa o indirectamente, aquí hay dos grandes ganadores: el sistema político en su conjunto, y los transnacionales farmacéuticas que distribuyen el tratamiento recetado contra la influenza humana y que, seguramente, desarrollarán la vacuna para su “prevención”. Directa o indirectamente, los préstamos que han otorgado el BID y otras instituciones financieras internacionales a México en las últimas semanas, sólo benefician a los grandes inversionistas y especuladores, y sumen en la miseria a la mayoría de la población.
Lo más grave de toda esta situación es que no contamos con una fuerza política de masas con la suficiente capacidad programática y de acción para hacerle frente al proceso que se nos viene encima. Estamos inmovilizados. La crítica, lamentablemente, no se traduce en praxis, ni siquiera es necesario hablar de un proceso de emancipación. Sin embargo, hay que abordar un punto que se nos ha escapado: si bien el miedo es predominante, también lo es la desconfianza en el gobierno. Desde el principio de esta “alerta sanitaria”, mucha gente anunciaba la instalación de una cortina de humo para ocultar no sé bien qué cosas, ahora ya no tienen ningún empacho en proclamarlo y decir: ya ven, se los dije. El problema está, y eso no lo podremos ver más que con el paso del tiempo, en el sentido que adquiera dicha desconfianza: o usa su potencial para transformarse en una expresión política importante, o bien se relaja y se desvanece en el aire. Ante la avalancha de propaganda partidista que se nos viene encima, la sociedad civil necesita elevar sus consignas a nivel de programa: sistema de salud universal, gratuito y de calidad; información veraz en los medios masivos de comunicación y en las instancias gubernamentales; cese total a la militarización del país; respeto absoluto a las garantías individuales y los derechos humanos.
Parece que la tormenta pasa poco a poco. Insisto: parece. Yo creo que apenas comienza.

Influenza porcina: Un sistema alimentario que mata. La industria de la carne desata una nueva plaga

México se encuentra sumido en una repetición infernal de la emergencia de la gripe (o influenza) aviar en Asia, aunque con un mayor grado de mortalidad. Una vez más, la respuesta oficial de las autoridades llega demasiado tarde y plagada de falsedades. Y otra vez más, la industria mundial de la carne es el centro de la situación y fabrica todo tipo de desmentidos a medida que se acumula evidencia sobre su papel en la crisis.

Sólo cinco años después del inicio de la crisis de gripe aviar causada por el virus H5N1 y luego de otros tantos años de una estrategia mundial contra las pandemias de influenza coordinada por la organización Mundial de la salud (OMS) y la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE), el mundo está atónito con el desastre provocado por la gripe porcina. La estrategia global ha fracasado y debemos reemplazarla con un sistema público de salud en el que la población pueda confiar.

Lo que sabemos de la situación en México es que oficialmente han muerto más de 150 personas debido a una nueva variante de gripe porcina que, en realidad, es un cóctel genético de los virus de las cepas de influenza porcina, aviar y humana. El nuevo virus ha evolucionado hasta convertirse en una forma que se transmite fácilmente de persona a persona y es capaz de matar gente que hasta el momento era perfectamente saludable. No sabemos con exactitud dónde se produjo la evolución y recombinación genéticas, pero el sitio obvio para buscar su origen está en los criaderos industriales de México y Estados Unidos. [1]

Los expertos han alertado por años que el aumento de criaderos industriales en gran escala en América del Norte ha creado las condiciones perfectas para el surgimiento y dispersión de nuevas formas de influenza altamente virulentas. “Debido a que los sistemas de alimentación tienden a concentrar grandes cantidades de animales en muy poco espacio, facilitan la rápida transmisión y mezcla de los virus”, dijeron investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos en 2006.[2] Tres años antes, la revista Science advirtió que la gripe porcina evolucionaba una vez más en fase rápida por el aumento en el tamaño de los criaderos industriales y al uso generalizado de vacunas en estos establecimientos.[3] Se repite la historia de la gripe aviar. Las condiciones insalubres y de hacinamiento de los criaderos hacen posible que con mucha facilidad el virus se recombine y desarrolle nuevas formas. Una vez que esto ocurre, el carácter centralizado de la industria garantiza que la enfermedad se disemine a lo largo y ancho, ya sea por las heces fecales, el alimento, el agua, o incluso las botas de los trabajadores.[4] Sin embargo, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos “no existe un sistema nacional de monitoreo que determine cuáles son los virus que prevalecen en la población porcina de Estados Unidos”[5]. La situación es la misma en México.

Las comunidades en el epicentro

Algo que sí sabemos acerca del brote de gripe o influenza porcina en México es que la comunidad de La Gloria en el estado de Veracruz estuvo intentando que las autoridades respondieran a un brote virulento de una extraña enfermedad respiratoria que los afectó en los últimos meses. Los habitantes de La Gloria tienen la certeza que la enfermedad está relacionada con la contaminación provocada por el gran criadero de cerdos recientemente instalado por Granjas Carroll, una subsidiaria de la empresa estadounidense Smithfield Foods, el mayor productor de cerdos del mundo.

Después de innumerables esfuerzos de la comunidad por lograr la ayuda de las autoridades —esfuerzos que fueron respondidos con el arresto de varios líderes comunitarios y con amenazas de muerte contra quienes hablaran contra las instalaciones de la empresa Smithfield— a fines de 2008 algunos funcionarios locales de salud decidieron investigar. Las pruebas revelaron que más del 60% de la población de 3 mil personas estaban infectadas con una enfermedad respiratoria, pero las autoridades no confirmaron de qué enfermedad se trataba. Smithfield negó cualquier conexión de la afección con sus instalaciones. Apenas el 27 de abril de 2009, días después que el gobierno federal mexicano anunciara oficialmente la epidemia de influenza porcina, la prensa reveló que el primer caso diagnosticado en el país fue el de un niño de 4 años de la comunidad de La Gloria, el 2 de abril de 2009. El secretario de Salud de México dice que la muestra que le tomaron al niño fue la única de esa comunidad que las autoridades conservaron. Ello a pesar que una firma privada de evaluación de riesgos estadounidense, Veratect, había notificado a funcionarios de la OMS en la región de los brotes de la potente enfermedad respiratoria en La Gloria desde principios de abril de 2009.[6]Cuando a la muestra obtenida del niño se le hicieron pruebas de laboratorio, se confirmó que era influenza porcina.[7]

El 4 de abril de 2009, el periódico mexicano La Jornada publicó un artículo sobre la lucha de la comunidad La Gloria con la foto de un niño en una manifestación sosteniendo una pancarta con un dibujo de un cerdo y la leyenda: “Peligro, Granjas Carrolls”[8].

Sobre las pandemias de gripe en general, sabemos que la proximidad de criaderos industriales de cerdos y pollos aumenta los riesgos de recombinación viral y el surgimiento de nuevas cepas virulentas de gripe. Se sabe, por ejemplo, que los cerdos criados cerca de las granjas industriales de pollos en Indonesia tienen altos niveles de infección del virus H5N1, la variante mortal de la gripe aviar.[9] Los científicos del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos han advertido que “el número cada vez mayor de criaderos de cerdos en las cercanías de criaderos de aves podría promover aún más la evolución de la próxima pandemia.”[10]

Aunque no se ha informado mayormente al respecto, en la región aledaña a la comunidad de La Gloria hay también muchos otros grandes criaderos de pollos. En septiembre de 2008, hubo un brote de gripe aviar en la región. En ese momento, las autoridades veterinarias le aseguraron al público que sólo era un brote local de un tipo de virus poco patógeno que afectaba a las aves de corral. Pero ahora sabemos, gracias a la información que brindó el presidente de la Comisión Ambiental del Estado de Veracruz, Marco Antonio Núñez López, que también hubo un brote de gripe aviar en un criadero industrial ubicado a unos 50 kilómetros de La Gloria, propiedad del mayor productor de aves de México, Granjas Bachoco, brote que no fue dado a conocer por temor a lo que podría implicar para las exportaciones mexicanas.[11] No hay que olvidar que un componente común en el alimento industrial de cerdos es la gallinaza, una mezcla de todo lo que se acumula en el piso de los gallineros industriales: heces fecales, plumas y cama animal.

¿Podría haber una situación más ideal para el surgimiento de una pandemia de influenza que un área rural pobre, llena de criaderos industriales propiedad de empresas transnacionales a los que les importa un bledo el bienestar de la población local? Los residentes de La Gloria han intentado resistirse por años al criadero de Smithfield. Y durante meses intentaron que las autoridades hicieran algo en relación a la extraña enfermedad que los afecta. Siguen ignorados. Sus voces no lograron hacer llegar ni una sola señal al radar del sistema mundial de detección de enfermedades emergentes de la Organización Mundial de la Salud. Los brotes de gripe aviar en Veracruz tampoco detonaron una respuesta de la Organización Mundial de Sanidad Animal. Las noticias surgieron solamente de fuentes privadas.[12] Y a esto se le llama monitoreo mundial.

Mañas empresariales

No es la primera ni la última vez que los criaderos industriales ocultan brotes de enfermedades y ponen en peligro la vida de la gente. Es la naturaleza de su negocio. Hace unos dos años en Rumania, Smithfield se negó a que las autoridades locales entraran a sus criaderos de cerdos luego que la población local se quejó de la fetidez proveniente de cientos de cadáveres de puercos que durante días dejaron pudrir en los criaderos. “Nuestros doctores no pudieron acceder a las instalaciones de la empresa estadounidense para efectuar inspecciones de rutina,” dijo Csaba Daroczi, director adjunto de la Autoridad de Higiene y Veterinaria de Timisoara. “Cada vez que lo intentaban, los guardias los alejaban. Smithfield propuso que firmáramos un acuerdo que nos obligaría a avisarles de cualquier inspección con tres días de anticipación.”[13] Más tarde se supo que Smithfield había estado ocultando un brote de grandes proporciones de fiebre porcina clásica en sus criaderos en Rumania.[14]

En Indonesia, donde la gente aún muere de gripe aviar y donde muchos especialistas creen que va a surgir el virus de la próxima pandemia, las autoridades aún no pueden entrar en algunos grandes criaderos industriales sin el permiso de las empresas.[15] En México, las autoridades rechazaron los llamados a investigar Granjas Carroll y acusaron a los residentes de La Gloria de diseminar la infección por “usar remedios caseros en vez de ir a los centros de salud para curarse de la gripe.”[16]

Los criaderos industriales son bombas de tiempo que pueden detonar epidemias mundiales. Sin embargo, aún no hay programas para enfrentarlos, ni siquiera programas independientes de monitoreo de posibles enfermedades. A nadie en las alturas parece importarle, y probablemente no es una coincidencia que estos criaderos tiendan a instalarse en las comunidades más pobres, las que sufren mucho por intentar que se sepa la verdad. Peor aún, es ya una proporción tan grande de nuestra alimentación la que proviene de este sistema, que la principal tarea de los sistemas gubernamentales de seguridad alimentaria parece ser la de aplacar los temores y mantener a la gente comiendo. Smithfield tiene problemas financieros y apenas la semana pasada negociaba su venta con COFCO, la mayor agroindustria china.[17]

Mientras tanto, la industria farmacéutica está lucrando en grande con la crisis. Por la emergencia, el gobierno de Estados Unidos abrió un hueco en su sistema de autorización para permitir que antivirales como Tamiflu y Relaxin sean utilizados más ampliamente en quienes sufran de gripe que lo autorizado hasta ahora. Esto es una excelente noticia para Roche, Gilead y Glaxo SmithKline, quienes tienen el monopolio de estos fármacos. Lo más importante, es que las acciones cambiarias de varios otros productores de vacunas más pequeños subieron de precio en forma dramática.[18] Novarax está intentando convencer a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y al gobierno mexicano que pueden fabricar una vacuna contra la influenza porcina en no más de 12 semanas si se relajan las reglamentaciones para efectuar pruebas.

Un cambio radical

Es claro que el sistema global para lidiar con los problemas de salud provocados por la industria alimentaria transnacional está totalmente de cabeza. Su sistema de monitoreo es un fiasco, los servicios de salud pública y de atención veterinaria situados en el frente de batalla están en ruinas, la autoridad para impartirlos se puso en manos de la iniciativa privada, y sus intereses obedecen a la lógica del status quo. Entretanto, a la gente se le dice que se mantenga en casa y que cruce los dedos para que funcione el Tamiflu o para que surja una nueva vacuna a la pueden o no tener acceso. Ésta no es ya una situación tolerable; se requieren acciones que nos lleven a un cambio radical, ahora mismo.

En el caso específico de la influenza porcina en México, el cambio podría comenzar si se impulsa una meticulosa investigación independiente sobre los criaderos industriales de puercos y pollos en Veracruz, por todo el país y en Estados Unidos. Es necesario que el pueblo de México conozca la fuente del problema, de tal modo que pueda tomar las medidas adecuadas para cortar la epidemia desde sus mismas raíces y se asegure de que no vuelva a ocurrir.

En el nivel internacional, es importante frenar y comenzar a revertir la expansión de los criaderos industriales. Son éstos los caldos de cultivo de la pandemia y lo seguirán siendo mientras existan. Es inútil hacer un llamado a que haya un viraje total en la estrategia global conducida por la OMS, puesto que la experiencia con la gripe aviar demuestra que ni la OMS ni la Organización Mundial de Sanidad Animal, ni la mayoría de los gobiernos van a asumir una línea dura contra los criaderos industriales. De nuevo, es la gente la que tiene que tomar la delantera y protegerse a sí misma. Por todo el mundo, hay miles de comunidades que luchan contra las granjas fabriles. Estas comunidades están al frente de la lucha por la prevención pandémica. Es necesario que las resistencias locales contra los criaderos industriales se conviertan en un movimiento mundial para abolirlos.

Pero el desastre de la influenza porcina en México tiene que ver también con un problema de salud pública mucho más grande. Las amenazas a la salud del consumidor que son inherentes al sistema alimentario industrial, se combinan con una tendencia global a privatizar por completo el sistema de atención a la salud, lo que ha destruido la capacidad de los sistemas públicos de responder a las crisis. Se combinan también con las políticas que promueven la migración a las mega-ciudades donde las políticas de salubridad y de salud pública son patéticas e inadecuadas. (El brote de influenza porcina golpeó la ciudad de México, una metrópolis de más de 20 millones de habitantes, justo cuando el gobierno realizó cortes de agua en muchos barrios de la ciudad, lo que afecta, sobre todo, a las zonas más pobres.) El hecho de que la detección de los brotes de la enfermedad tengan que venir de las firmas privadas de consultoría, que los gobiernos y las agencias de Naciones Unidas se queden callados sin hacer nada ante tal información y el hecho de que tengamos que depender de un puñado de farmacéuticas para producir remedios no totalmente probados pero sí patentados a fondo, nos dice que las cosas fueron ya muy lejos. Requerimos sistemas de salud pública y de alimentación que de veras tengan un programa que no sólo responda a los intereses de la gente. Necesitamos sistemas que rindan cuentas.

http://www.argenpress.info/2009/04/influenza-porcina-un-sistema.html

viernes, 1 de mayo de 2009

Brigada de informacion en la Alameda de Santa Maria la Rivera









La rebelión de los tapados (III)

Una cosa azul

Desde el viernes en la tarde, era común encontrarse con gente que llevaba medio rostro tapado con una cosa azul, con un cubrebocas. Después, el uso de este elemento se generalizó paulatinamente entre el resto de la población, provocando, de acuerdo a las leyes de la oferta y la demanda, un aumento considerable en su precio, lo que no impidió que el objeto en cuestión se agotara en las farmacias. Ahora es raro salir a la calle y no encontrarse a alguien que no use cubrebocas. Esta cosa azul se ha incorporado, esperemos que durante muy poco tiempo, a la vida cotidiana de la ciudad. El motivo: la prevención del contagio de influenza humana (creo que el “Tripa de cerdo” debe seguir con el mismo nombre a pesar de las discusiones nominales), y sin embargo, su eficacia resulta dudosa. El cubrebocas se tiene que cambiar al menos dos o tres veces al día, ya que sólo tiene una vida útil de seis horas en espacios cerrados y cuatro en espacios abiertos. Además, únicamente reduce las posibilidades de contagio en un 2%, lo cual puede parecer mucho o casi nada, según el punto de vista desde el que se vea. Pero lo que realmente vale la pena señalar es la carga simbólica que el cubrebocas impone a quien lo usa.
Hay quienes los adornan con bocas, caritas y leyendas pintadas; hay quienes los llevan deshilachados; hay distintos modelos y formas: unos redondos y abultados, otros como picos de pato, pero la mayoría son rectangulares y azules. En el transporte público o en la calle, la gente que trae cubrebocas mira con desconfianza a quien no lo hace, como si le reclamara su irresponsabilidad. Del lado contrario, quien anda con el costro descubierto mira al que usa cubrebocas con recelo, como si lo acusara de estar enfermo. A esta separación social, que esconde una fuerte dosis de segregacionismo, hay que sumar el silencio. El cubrebocas es asfixiante, no permite respirar normalmente, y resulta muy incómodo hablar cuando se lleva puesto. Poco a poco, nos estamos convirtiendo en fantasmas de rostro azul que sólo pueden mirarse, pero que no se atreven a cambiar palabra ya sea por miedo al contagio o por miedo a decir lo que opinan sobre la situación en la que nos encontramos. Aislados, los habitantes de la Ciudad de México, tenemos que aprender a hablar nuevamente, aunque para hacerlo tengamos que correr el riesgo de descubrir, otra vez, nuestros rostros.

jueves, 30 de abril de 2009

Nadie lleva mascarillas en la secretaría mexicana de Salud

La cita promete. El hombre que, en teoría, más sabe en México del virus de la gripe porcina está dispuesto a contarlo todo. Se llama Miguel Ángel Lezana y es el director general del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades. Su despacho está en el paseo de la Reforma. El taxista, con la mascarilla azul cubriéndole la nariz y la boca, se abre paso entre un tráfico que, aunque más liviano porque no hay colegios y los restaurantes están cerrados, sigue requiriendo muchas dosis de pericia y paciencia. El pasajero también lleva mascarilla. Y los agentes de tráfico, y los demás conductores, y la mayoría de los transeúntes. También las llevan los soldados de un retén del Ejército dedicado, precisamente, a repartir mascarillas. La sorpresa llega cuando el periodista entra en la secretaría de Salud...

Nadie lleva mascarillas. Ni la recepcionista, ni nadie del servicio de limpieza, ni las secretarias, ni el jefe de Prensa ni, por supuesto, el doctor Lezana. Así que la primera pregunta no puede ser otra. ¿Por qué no llevan ustedes mascarillas? "Porque la porosidad que tienen permiten fácilmente el paso de las partículas, y porque además es muy poco viable que el virus pueda transmitirse por el aire sin estar en contacto con ninguna superficie". Y entonces -la siguiente pregunta también es obvia-, ¿por qué han repartido millones de mascarillas? "Bueno, es más una demanda de la población. La gente se siente más segura llevándolas, más tranquila, y no les hace ningún daño". La declaración del funcionario no deja de ser sorprendente, sobre todo porque, durante los primeros días del brote, la población asistió angustiada a la escasez de mascarillas, y los políticos en tropel -en vez de hacer el discurso de Lezana- se lanzaron a prometer mascarillas como si en ellas estuviera la salvación.

Lezana explica entonces que el virus sólo es capaz de vivir en el aire cuestión de segundos, pero que donde sí se hace fuerte es sobre los objetos. "Si yo tengo el virus y estornudo sobre la grabadora, el virus puede permanecer ahí 24 e incluso 48 horas. Si usted luego la toca y se lleva las manos a la boca, a la nariz o a los ojos, se puede contagiar. Por eso lo importante es lavarse mucho las manos, limpiar mucho los objetos que otras personas han tocado".

Miguel Ángel Lezana explica la historia del brote. O, mejor dicho, de los tres brotes de los que tuvieron noticia. Dice que uno de ellos se localizó en el Estado de Veracruz, en una localidad llamada La Gloria. Se inició el día 9 de marzo y concluyó el día 10 de abril. Un 30% de la población resultó afectada, pero -en contra de lo que sostienen algunos moradores del lugar- no se produjeron defunciones. La noticia de otro brote llegó el día 12 de abril. Una mujer de 39 años de edad, encuestadora de profesión, fue ingresada en un hospital y falleció al día siguiente. La paciente llevaba varios días de médico en médico. De forma simultánea, al Gobierno empezaban a llegar noticias alarmantes del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias. Estaban ingresando un alto número de adultos jóvenes, previamente sanos, con una neumonía que evolucionaba rápidamente. Al menos cuatro habían fallecido a las pocas horas... Por si fuera poco, el día 21 tuvieron noticias de que dos niños en California -un crío en San Diego y una niña en el condado de Imperial Camping- habían desarrollado un cuadro de gripe.

El día 23, el Gobierno dio la alerta sobre un brote de influenza. ¿Es posible que no existieran vínculos entre los brotes? ¿Que se desarrollaran de forma independiente y simultánea? "Es imposible" ¿Tiene que haber vínculos humanos? "Exactamente. Los virus requieren de la maquinaria genética para poder reproducirse. Tuvo que haber contacto". Dado que La Gloria, en Veracruz, es el único lugar donde hay una explotación de cerdos, ¿es posible que todo esto empezara allí? "La granja está a 80 kilómetros. No está en el pueblo". ¿Por qué están muriendo los jóvenes? No tenemos idea de lo que está pasando. Tenemos una hipótesis: están resistiendo mejor niños y ancianos porque fueron vacunados contra la gripe". ¿Cuántos casos hay confirmados? "Plenamente, siete". Pero el Gobierno ha venido repitiendo que había 20 confirmados y 170 sospechosos... "Tenemos un problema de comunicación".

Pablo Ordaz, El país

miércoles, 29 de abril de 2009

La rebelión de los tapados (II)

La fase quinta

Llego a la oficina y lo primero que hago es revisar el periódico en internet. El encabezado de la nota principal es, por decir lo menos, devastador: “la pandemia es inminente”. La OMS subió el nivel de alerta a la fase quinta, lo cual quiere decir que la enfermedad se desarrolla en dos o más países de manera autónoma, y queda poco tiempo para prepararnos a enfrentar el desastre, por cierto.
Mientras tanto, en México nos encontramos en una situación de volatilidad estadística. Suman ya 159 muertos probables por el virus, hay 23 decesos confirmados que dieron positivo a influenza porcina, pero que pudieron morir de alguna otra enfermedad respiratoria, según podemos entender; y hay 7, sólo 7, que efectivamente murieron a causa de la acción del virus A/H1N1.
Hace veinticuatro horas, las cifras que teníamos en “La rebelión de los tapados” eran otras. Desde luego, el post lo subí antes de que el Secretario de Salud aclarara, en su conferencia de prensa de las 21:15 horas, que se estaban “limpiando” los datos. Vaya, el problema que está en el fondo, más allá de los muertos y los enfermos, quienes al parecer no cuentan, o cuentan sólo en función de las estadísticas, es que aún prevalece la incertidumbre, la falta de información precisa, lo cual genera pánico, desasosiego, acciones aisladas, generación espontánea de hipótesis que enturbian cualquier análisis posible de la realidad. Frente a la absoluta ausencia de claridad por parte del gobierno, cualquier explicación posible es buena.
Que si se trata de una maniobra política, de una cortina de humo para llevar a cabo no sé qué oscura reforma; que si al virus le salieron patas y se escapó del frasco donde lo estaban estudiando; que si es un complot farmacéutico-financiero a nivel global para superar la crisis; que si un gringo de los que vinieron con Obama lo traía escondido en la bolsa del saco; que si es un organismo extraterrestre; que si la ira de Dios. Todas, absolutamente todas, hipótesis que no tienen ningún fundamento técnico. Aparte del amarillismo de los medios masivos de comunicación, ahora también tenemos que enfrentarnos al rumor, a la basura informativa. No se puede debatir de esa manera. Sin embargo, y aquí está otro aspecto que debemos tomar en cuenta, mientras no se concentre, se analice, se organice toda la información, y se le transmita a la sociedad claramente, vamos a seguir nadando en un mar de basura hipotética, lo cual representa un riesgo bastante grave. Este riesgo consiste en que, al no tener un análisis “decente” de lo que está sucediendo, lo único que podemos hacer es quedarnos cruzados de brazos, o peor aún: salir a la calle como si el sol brillara gracias a nuestras buenas intenciones, y ya metidos en ese tren, nadie debe sorprenderse si de pronto surgen iniciativas espontáneas de movilización social.
Asumamos responsablemente el papel que nos toque jugar en este proceso. Me parece que uno de los primeros pasos que debemos dar es ejercer nuestro derecho a la información, erradicar por completo la pandemia del engaño. Quizá, dentro de esta fase quinta, habría que instalar un laboratorio de medios de comunicación. Monitorear qué dicen los periódicos, las estaciones de radio, las televisoras y los medios independientes. Contrastar sus versiones, revisar sus fuentes, sus datos, y hacer un balance general. Del mismo modo, estar al pendiente de los comunicados de las instancias gubernamentales en materia de salud. Además, no hay que perder de vista lo que está sucediendo políticamente, es decir, no hay que concentrarse únicamente en la epidemia, sino también en todas las demás áreas de la agenda del país.

La gripe porcina y el monstruoso poder de la gran industria pecuaria

Mike Davis *
Mike Davis, cuyo libro "El monstruo llama a nuestra puerta" (trad. María Julia Bertomeu, Ediciones El Viejo Topo, Barcelona, 2006) alertó lúcida y brillantemente del peligro de una gripe aviar pandémica de alcance mundial, explica ahora cómo la gran industria pecuaria globalizada ha sentado las bases para un más que preocupante brote de gripe porcina en México. (Sin Permiso)


The Guardian 27-4-09
http://www.guardian.co.uk/
Sin Permiso, 28-4-09
www.sinpermiso.info
Traducción de Marta Domènech y María Julia Bertomeu


La gripe porcina mexicana, una quimera genética probablemente concebida en el cieno fecal de una gorrinera industrial, amenaza subitáneamente con una fiebre al mundo entero. Los brotes en la América del Norte revelan una infección que está viajando ya a mayor velocidad de la que viajó con la última cepa pandémica oficial, la gripe de Hong Kong en 1968.

Robándole protagonismo a nuestro último asesino oficial, el virus H5N1, este virus porcino representa una amenaza de ignota magnitud. Parece menos letal que el SARS [Síndrome Respiratorio Agudo, por sus siglas en inglés] en 2003, pero, como gripe, podría resultar más duradera que el SARS. Dado que las domesticadas gripes estacionales de tipo A matan nada menos que a un millón de personas al año, incluso un modesto incremento de virulencia, especialmente si va combinada con una elevada incidencia, podría producir una carnicería equivalente a una guerra importante.

Ello es que una de sus primeras víctimas ha sido la consoladora fe, inveteradamente predicada por la Organización Mundial de Salud (OMS), en la posibilidad de contener las pandemias con respuestas inmediatas de las burocracias sanitarias e independientemente de la calidad de la sanidad pública local. Desde las primeras muertes por H5N1 en 1997, en Hong Kong, la OMS, con el apoyo de la mayoría de administraciones nacionales de sanidad, ha promovido una estrategia centrada en la identificación y el aislamiento de una cepa pandémica en su radio local de brote, seguidos de una masiva administración de antivirales y –si disponibles— vacunas a la población.

Una legión de escépticos ha criticado ese enfoque de contrainsurgencia viral, señalando que los microbios pueden ahora volar alrededor del mundo –casi literalmente en el caso de la gripe aviar— mucho más rápidamente de lo que la OMS o los funcionarios locales puedan llegar a reaccionar al brote original. Esos expertos han observado también el carácter primitivo, y a menudo inexistente, de la vigilancia de la interfaz entre las enfermedades humanas y las animales. Pero el mito de una intervención audaz, preventiva (y barata) contra la gripe aviar ha resultado valiosísimo para la causa de los países ricos que, como los EEUU y el Reino Unido, prefieren invertir en sus propias líneas Maginot biológicas, antes que incrementar drásticamente la ayuda a los frentes epidémicos avanzados de ultramar. Tampoco ha tenido precio este mito para las grandes transnacionales farmacéuticas, enfrentadas en una guerra sin cuartel con las exigencias de los países en vía de desarrollo empeñados en exigir la producción pública de antivíricos genéricos clave como el Tamiflu patentado por Roche.

La versión de la OMS y de los centros de control de enfermedades, de acuerdo con a cual ya se está preparado para una pandemia, sin mayor necesidad de nuevas inversiones masivas en vigilancia, infraestructura científica y regulatoria, salud pública básica y acceso global a fármacos vitales, será ahora decisivamente puesta a prueba por la gripe porcina, y tal vez averigüemos que pertenece a la misma categoría de gestión "ponzificada" del riesgo que los títulos y obligaciones de Madoff. No es tan difícil que falle el sistema de alertas, habida cuenta de que, sencillamente, no existe. Ni siquiera en la América del Norte y en la Unión Europea.

Tal vez no sea sorprendente que México carezca tanto de capacidad como de voluntad política para gestionar enfermedades avícolas y ganaderas, pero ocurre que la situación apenas es mejor al norte de la frontera, en donde la vigilancia se deshace en un desdichado mosaico de jurisdicciones estatales y las grandes empresas pecuarias se enfrentan a las regulaciones sanitarias con el mismo desprecio con que suelen tratar a los trabajadores y a los animales. Análogamente, una década entera de advertencias de los científicos fracasó en punto a garantizar transferencias de sofisticada tecnología viral experimental a los países situados en las rutas pandémicas más probables. México cuenta con expertos sanitarios de reputación mundial, pero tiene que enviar las muestras a un laboratorio de Winnipeg para descifrar el genoma de la cepa. Así se ha perdido toda una semana.

Pero nadie menos alerta que las autoridades de control de enfermedades en Atlanta. De acuerdo con el Washington Post, el CDC [siglas en inglés del Centro de Control de Enfermedades, radicado en Atlanta; T.] no se percató del brote hasta seis días después de que México hubiera empezado a imponer medidas de urgencia. No hay excusa que valga. Lo paradójico de esta gripe porcina es que, aun si totalmente inesperada, había sido ya pronosticada con gran precisión. Hace seis años, la revista Science consagró un artículo importante a poner en evidencia que, "tras años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de la América del Norte ha dado un salto evolutivo vertiginoso".

Desde su identificación durante la Gran Depresión, el virus H1N1 de la gripe porcina sólo había experimentado una ligera deriva desde su genoma original. Luego, en 1998, una cepa muy patógena comenzó a diezmar puercas en una granja de Carolina del Norte, y empezaron a surgir nuevas y más virulentas versiones año tras año, incluida una variante del H1N1 que contenía los genes internos del H3N2 (causante de la otra gripe de tipo A que se contagia entre humanos).

Los investigadores entrevistados por Science se mostraban preocupados por la posibilidad de que uno de esos híbridos pudiera llegar a convertirse en un virus de gripe humana –se cree que las pandemias de 1957 y de 1968 fueron causadas por una mezcla de genes aviares y humanos fraguada en el interior de organismos porcinos—, y urgían a la creación de un sistema oficial de vigilancia para la gripe porcina: admonición, huelga decirlo, a la que prestó oídos sordos un Washington dispuesto entonces a tirar miles de millones de dólares por el sumidero de las fantasías bioterroristas.

¿Qué provocó tal aceleración en la evolución de la gripe porcina? Hace mucho que los virólogos están convencidos de que el sistema de agricultura intensiva de la China meridional es el principal vector de la mutación gripal: tanto de la "deriva" estacional como del episódico "intercambio" genómico. Pero la industrialización granempresarial de la producción pecuaria ha roto el monopolio natural de China en la evolución de la gripe. El sector pecuario se ha visto transformado en estas últimas décadas en algo que se parece más a la industria petroquímica que a la feliz granja familiar que pintan los libros de texto en la escuela.

En 1965, por ejemplo, había en los EEUU 53 millones de cerdos repartidos entre más de un millón de granjas; hoy, 65 millones de cerdos se concentran en 65.000 instalaciones. Eso ha significado pasar de las anticuadas pocilgas a ciclópeos infiernos fecales en los que, entre estiércol y bajo un calor sofocante, prestos a intercambiar agentes patógenos a la velocidad del rayo, se hacinan decenas de millares de animales con más que debilitados sistemas inmunitarios.
El año pasado, una comisión convocada por el Pew Research Center publicó un informe sobre la "producción animal en granjas industriales", en donde se destacaba el agudo peligro de que "la continua circulación de virus (…) característica de enormes piaras, rebaños o hatos incremente las oportunidades de aparición de nuevos virus por episodios de mutación o de recombinación que podrían generar virus más eficientes en la transmisión entre humanos". La comisión alertó también de que el promiscuo uso de antibióticos en las factorías porcinas –más barato que en ambientes humanos— estaba propiciando el auge de infecciones estafílocóquicas resistentes, mientras que los vertidos residuales generaban brotes de escherichia coli y de pfiesteria (el protozoo que mató a mil millones de peces en los estuarios de Carolina y contagió a docenas de pescadores).

Cualquier mejora en la ecología de este nuevo agente patógeno tendría que enfrentarse con el monstruoso poder de los grandes conglomerados empresariales avícolas y ganaderos, como Smithfield Farms (porcino y vacuno) y Tyson (pollos). La comisión habló de una obstrucción sistemática de sus investigaciones por parte de las grandes empresas, incluidas unas nada recatadas amenazas de suprimir la financiación de los investigadores que cooperaran con la comisión.

Se trata de una industria muy globalizada y con influencias políticas. Así como el gigante avícola Charoen Pokphand, radicado en Bangkok, fue capaz de desbaratar las investigaciones sobre su papel en la propagación de la gripe aviar en el sureste asiático, es lo más probable que la epidemiología forense del brote de gripe porcina se dé de bruces contra la pétrea muralla de la industria del cerdo.

Eso no quiere decir que no vaya a encontrarse nunca una acusadora pistola humeante: ya corre el rumor en la prensa mexicana de un epicentro de la gripe situado en torno a una gigantesca filial de Smithfield en el estado de Veracruz. Pero lo más importante –sobre todo por la persistente amenaza del virus H5N1— es el bosque, no los árboles: la fracasada estrategia antipandémica de la OMS, el progresivo deterioro de la salud pública mundial, la mordaza aplicada por las grandes transnacionales farmacéuticas a medicamentos vitales y la catástrofe planetaria que es una producción pecuaria industrializada y ecológicamente desquiciada.


* Mike Davis es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO. Traducidos recientemente al castellano: su libro sobre la amenaza de la gripe aviar (El monstruo llama a nuestra puerta, trad. María Julia Bertomeu, Ediciones El Viejo Topo, Barcelona, 2006), su libro sobre las Ciudades muertas (trad. Dina Khorasane, Marta Malo de Molina, Tatiana de la O y Mónica Cifuentes Zaro, Editorial Traficantes de sueños, Madrid, 2007) y su libro Los holocaustos de la era victoriana tardía (trad. Aitana Guia i Conca e Ivano Stocco, Ed. Universitat de València, Valencia, 2007). Sus libros más recientes son: In Praise of Barbarians: Essays against Empire (Haymarket Books, 2008) y Buda's Wagon: A Brief History of the Car Bomb (Verso, 2007; traducción castellana de Jordi Mundó en la editorial El Viejo Topo, Barcelona, 2009).

POR SI LAS MOSCAS

Caricatura de Ahumada para "La Jornada" de hoy

martes, 28 de abril de 2009

doctrina del shock

La rebelión de los tapados (I)

Carlos 

Sin duda, el proceso histórico en el que nos encontramos no sólo es importante por lo inmediato, sino porque nos da la oportunidad de entrar en él a través del análisis y, por lo tanto, de la organización. Hoy tenemos ante nosotros la posibilidad de ver cómo se desmantela un gobierno que está siendo víctima de sus propias contradicciones, y en este sentido, podemos jugar un rol activo, reflexionando y organizándonos, o bien un rol pasivo, aislándonos del resto de la sociedad. Tripa de Cerdo es una iniciativa entre muchas otras que deben surgir para que suceda lo primero.

El problema del contraste

Uno de los factores que es necesario tomar en cuenta es el carácter súbito de la epidemia. Ahora sabemos, o mejor dicho, hasta ahora sabemos, que el gobierno cuenta con planes de contingencia epidemiológica contra la influenza desde hace ya algunos años. Sin embargo, hubo un retraso considerable al ponerlos en marcha debido a que, gracias a la dependencia científico-tecnológica en la que se encuentra el país, fue necesario esperar que laboratorios canadienses y estadounidenses confirmaran que nos enfrentábamos a una mutación del virus de la influenza porcina. Ya era tarde.
Establecida la naturaleza del virus, surgió el problema del tratamiento. El gobierno del D.F. ya había iniciado una campaña masiva de vacunación contra la influenza, y se ordenó detenerla al saber que esa vacuna no era efectiva contra el nuevo virus. Que el tratamiento adecuado era antiviral. Pero ya sumaban decenas de muertos. Los antigripales, antibióticos, vitaminas y otros medicamentos que combaten un resfriado común, habían desaparecido de las farmacias, y los cubrebocas también. Sin embargo, el llamado fue a no automediacarse, sino acudir al hospital en busca de un diagnóstico y la consiguiente prescripción. Llamamiento anulado que sólo creó paranoia, porque no contamos con una descripción precisa del cuadro sintomático hasta el sábado. Además, se anunció que sólo el gobierno contaba con la medicina adecuada. Otra vez tarde, y mal.
Sin embargo, surge la pregunta: ¿por qué el gobierno tiene esa medicina monopolizada? A final de cuentas, y hasta donde nos han dejado saber, de ella depende el recuperarse o no, en otras palabras, el gobierno decide, en última instancia, quién vive y quién muere, a quién se le da el antiviral y a quién no, independientemente de las consideraciones médicas, que en realidad deberían ser las únicas tomadas en cuenta. Además, y eso necesitamos averiguarlo, no sabemos cuáles son los efectos secundarios por la administración del medicamento, ni cuáles son las consecuencias en caso de tomarlo sin estar enfermo.
La enfermedad avanza, y en contraste el gobierno no cuenta con la estructuras científica, hospitalaria y social necesarias para hacerle frente al problema. Desde luego, esto no es algo que lo exculpe de su responsabilidad. Al contrario. La pregunta es: ¿por qué no se cuenta con esas estructuras? Y por si fuera poco, hoy aparece una nota en La Jornada que, esa sí, resulta alarmante: “Trabajadores del INER (Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias) denuncian falta de equipo para protegerse de la influenza”, ante lo cual sólo es necesario hacer una apreciación: el aparato de salud pública empieza a colapsar por la la mezcla explosiva de su asquerosa burocratización, la irresponsabilidad de las autoridades sanitarias al no proteger al personal encargado de atender a la población, la propia enfermedad y, desde luego, la afluencia masiva de personas, enfermas o no, que acuden a los servicios médicos. En síntesis: al problema de la influenza porcina, se suma la ineptitud del Estado.
Ante la pregunta legítima de por qué si se tiene la medicina y, además, se cacarea tanto su eficacia, sigue muriendo gente, las respuestas más socorridas han sido: los pacientes ya llegaron muy graves, o presentaban una patología anterior. Sus respuestas, señores encargados de nuestra salud, no nos satisfacen. Queremos saberlo TODO: ¿cuáles son las áreas de mayor riesgo dentro de las ciudades que están siendo mayormente afectadas?, ¿cuáles son sus cálculos sobre la verdadera expansión del virus?, ¿qué medidas van a adoptar si el número de muertes y contagios continúa elevándose?, ¿por qué nos mantienen en medio de la incertidumbre? Vamos, hasta la mañana de hoy, según los datos oficiales, ha habido 149 decesos a nivel nacional, pero en el transcurso del día murieron otras tres personas en el D.F. y otra en Aguacalientes. Lo que nos pone a pensar es que, según esas mismas cifras del gobierno, ¡sólo 20 decesos se han confirmado por influenza porcina! Mejor aún: en Estados Unidos suman ya 64 casos ¡pero no hay ni un gringo muerto! Si la enfermedad, como parece ser, es curable, entonces que se actúe con responsabilidad no sólo en el resto del mundo, sino también en México.

Médicos-Militares patrullan calles en Ciudad Juárez

Amigos

El día de hoy al levantarme salí de casa y no encontre mi auto, lo reporte como robado dado que había vidrios rotos en la banqueta y previniendo que no se me vaya a relacionar con algún ilícito.

Pasada media hora, llegaron dos unidades de Seguridad Pública a mi domicilio para atender el caso del robo del auto y note que los militares traían una banda en el brazo con la insignia de la Cruz Roja, esto esta muy obscuro, ¿Qué hacen patrullando respaldandose en la imagen de la Cruz Roja?

NO niego que efectivamente exista la enfermedad y sus riesgos, pero, ¿Por qué el gobierno aprovecha esta contingencia para decretar medidas que suspenden gatantías?, ahora sopretexto de la Influenza los Medico-miltares puedran entrar a
las casas y hacer sus medidas sanitarias lo que agrava el estado de sitio en que vivimos

¿Por qué en el momento de mayor inconformidad de los trabajadores a nivel mundial, con huelgas generalizadas en todo el planeta, surge el brote conocido desde marzo, se prohiben los eventos masivos, en la antesala de un 1 de mayo, dia internacional e los trabajadores, que anunciaba el resurgimiento de la lucha obrera a nivel mundial en defensa de sus derechos?

Las guerras Biológicas son una posibilidad y no hay que descartarlas, (Demasiada confianza en la OMS, no es recomendable dado que esta es una institucion burguesa y por tanto al servicio del gran Capital) las inconsecuencias en las declaraciones de los funcionarios, la falta de información, y la manipulacion evidente de los medios de información para despertar el miedo. la falta de brotes de la enfemedad en los paises no alineados, todo hace sospechar que esto es intencional o por lo menos se está aprovechando para limitar el actuar político de la población ( Que importa que no tenga trabajo, que importa que se violen los derechos humanos, que importa la militarizacion anticonstitucioal, Nada importa, ni que tenga hambre por culpa de esta crisis civilizatoria-global, nada importa cuando esta en supuesto riesgo el planeta de una pandemia)

Los antecedentes de guerra biológica (en este caso contra la población) por parte del imperialismo, lo podemos encontrar en el caso de Cuba donde el gobierno norteamericano atento con virus letales contra la poblalación y contra el ¨ganado porcino¨ del que enormes cantidades fueron exterminados .

Agreguemos a lo anterior que en dias pasados los ahora ¨medico-militares¨ intentaron allanar y detener acusándolo de narco al Epidemiologo Jesus Jimenez, quien en su momento descubrió que los casos de cáncer registrados en
Ciudad Juarez en los 80´ eran producto de radiacion producida por cobalto. El Dr. Jesus Jimenez es un comprometido luchador de la Izquierda Radical y militante de la Otra Campaña, ¿no será que quieren acallar cualquier posible análisis que evidencie los engaños detrás de esta pandémica política del miedo?

NO permitamos que paren el PRIMERO DE MAYO, LUCHEMOS POR LA UNIDAD DE LOS TRABAJADORES!!!

Esto me paso HOY !!!

EN este momento escribo, una nota más. Después de retirarse las patrullas, paso una media hora, y regreso un comboy militar, se desplego en mi domicilio, ya no venían la patrullas, solo militares. El que se dirijió a mi se notaba que era un mando superior dado que daba órdenes a los demás

Me pregunto que si aquí habían reportabo un auto robado y las caracerísticas incluso teléfono para comunicarse. se me hizo estraño que los militares se tomen la molestia de buscar un auto de 20 años de antiguedad personalmente. pero bueno.

Antes de Retirarse los militares con los policias, en la primera visita, me di cuenta que los militares me miraron detenidamenten y comentaron entre ellos.

Ustedes saben que uso el cabello largo y en esta ocasión uso una camiseta con la imagen de Zapata y la leyenda Zapata vive!!

Creo que su regreso es por que les parecí sospechoso o que encajo en el tipo de delincuentes que buscan..

Mi Familia ya está asustada, yo también, pero ni un paso atrás ! a informar, a denunciar. A organizarse!!

No a la dictadura pandémica de los medico-militares!!!!

Faculta Calderón a la Ssa para allanar domicilios de enfermos

El Diario Oficial publicó ayer el decreto

El presidente Felipe Calderón otorgó amplias atribuciones a la Secretaría de Salud (Ssa) para prevenir, controlar y combatir "la existencia y transmisión del virus de influenza estacional epidémica", en un decreto publicado ayer en el Diario Oficial de la Federación.

El decreto entra en vigor de inmediato y da a la Ssa facultades extraordinarias, que incluyen potestad para aislar a personas que puedan padecer la efermedad y a los portadores de gérmenes; para ingresar "a todo tipo de local o casa habitación" a fin de cumplir las tareas de control de la epidemia, así como inspeccionar pasajeros portadores potenciales del virus y sus equipajes.

La dependencia también podrá tomar medidas para evitar congregaciones de personas, incluyendo la clausura temporal de locales y centros de espectáculo.

A continuación, medidas establecidas en el decreto:

I. El aislamiento de personas que puedan padecer la enfermedad y de los portadores de gérmenes de la misma, por el tiempo que resulte estrictamente necesario, así como la limitación de sus actividades, cuando así se amerite por razones epidemiológicas;

II. La aplicación de sueros, vacunas y otros recursos preventivos y terapéuticos.

III. La inspección de pasajeros que puedan ser portadores de gérmenes, así como de equipajes, medios de transporte, mercancías y otros objetos que puedan ser fuentes o vehículos de agentes patógenos.

IV. El ingreso a todo tipo de local o casa habitación para el cumplimiento de actividades dirigidas al control y combate de la epidemia.

V. La utilización de todos los recursos médicos y de asistencia social de los sectores público, social y privado existentes.

VI. La adquisición a nivel nacional o internacional de equipo médico, agentes de diagnóstico, material quirúrgico y de curación, y productos higiénicos, así como todo tipo de mercancías, objetos, bienes y servicios que resulten necesarios para hacer frente a la contingencia, sin necesidad de agotar el procedimiento de licitación pública, por las cantidades o conceptos necesarios para afrontarla.

VII. Importar y autorizar la importación de los bienes y servicios citados en el inciso anterior, sin necesidad de agotar trámite administrativo alguno, por las cantidades o conceptos necesarios para afrontar la contingencia objeto de este decreto.

VIII. Ordenar las medidas atingentes a fin de evitar congregaciones de personas en cualquier lugar de reunión, incluyendo la clausura temporal de locales o centros de espectáculo;

IX. La encomienda a las autoridades federales, estatales y municipales, así como a los profesionales técnicos y auxiliares de las disciplinas para la salud, el desempeño de las actividades que estime necesarias.

X. La regulación del tránsito terrestre, marítimo y aéreo, así como disponer libremente de todos los medios de transporte de propiedad del Estado y de servicio público, cualquiera que sea el régimen legal a que estén sujetos estos últimos.

XI. La utilización libre y prioritaria de los servicios telefónicos, telegráficos y de correos, así como las transmisiones de radio y televisión, estableciendo las directrices informativas necesarias a fin de transmitir clara y oportunamente las medidas que se adopten para afrontar la contingencia.

XII. La solicitud de auxilio o apoyo a instancias y organismos internacionales, con el propósito de colaborar con las autoridades mexicanas, y XIII. Las demás que determine la propia Ssa
y me hacen pensar que no es verdad esto de la influenza por lo que he decidido recurrir a su ayuda para hacer un ligero sondeo ya que los medios de "información" están manipulados.La ayuda que les pido es que me digan si conocen o saben de alguien cercano, familiar, vecino, conocido que tenga influenza. Pienso que esto de la influenza porcina, que por cierto ya no es influenza porcina sino influenza humana (no se han detectado cerdos con influenza en el país), es mas bien influenza presidencial, creo mas en la información de una red de amigos que la tele o instancias gubernamentales.Por si las dudas les envío las medidas de el boletín emitido por la secretaria de salud donde explican diferentes acciones contra la influenza.La parte que mas de desagrada de todo esto de la "pandemia" es el decreto en torno a la supuesta influenza, ya que pueden meterse a tu casa si eres sospechoso, suministrarte medicamentos o suero, privarte de tu libertad, todo esto sin tu consentimiento, es un decreto autoritario, abusivo, da mas miedo que el virus en si...No trato de alarmar a nadie, al contrario, hay que estar calmados y alerta ante abusos.Tampoco trato de decir que hagamos caso omiso de las instrucciones sanitarias, solo trato de hacer un sondeo.Este video es mas que nada para hacer reflexionar:"Doctrina del shock" http://www.youtube.com/watch?v=_nNJM0kKrDQPor favor, espero sus comentarios sinceros o llamadas telefónicas.Hay que mantenernos informados.
Gen X 龙火 http://EspiralX.org Mi humilde lugar en la red...!

Comentario

Un amigo mandó este texto por correo que me pareció importante postear:

El pasado 2 de abril durante la reunión del grupo de G7 integrado por EU, R. Unido, Canadá, Alemania, Italia y Japón se dieron 2 conclusiones fundamentales.
1- La economía mundial necesitaba un cambio

2- El FMI. Destinaria 500,000 millones de dólares para ayudar a las economías emergentes, (países pobres dispuestos a colaborar) pues bien los dados estaban en el aire.

3- Luego vino la reunión privada del presidente Obama y Felipe Calderón el 16 y 17 de abril.
Sorpresivamente el jueves 23 de abril el presidente de México convoco a una reunión de emergencia con su gabinete, y por la noche el secretario de salud José ángel córdoba Villalobos anunciaba en cadena nacional la aparición del virus de la influenza, y las medidas inmediatas como la suspensión de las clases a todos los niveles en el DF y el estado de México.

El 24 de abril el G7 declara la economía mundial debería ponerse en marcha este año y que se lanzarían todas las acciones necesarias.
Finalmente lunes 27 de abril la empresa farmacéutica Sanofi Aventis anuncia que inyectara 100 millones de euros en una nueva planta de vacunas y donaría 236,000 dosis a México como apoyo al control de la enfermedad.
De todo lo anterior veamos lo siguiente:
1. Desde hace más de 2 años la industria farmacéutica a nivel mundial tenía problemas financieros por la baja en la venta de medicamentos.

2. Si no creas guerras crea enfermedades (la economía mundial debería ponerse en marcha)

3. México perfecto trampolín para lanzar la enfermedad, de aquí saldrían turistas a diferentes partes del mundo, curiosamente los países que reportan enfermos que estuvieron en México, y que están reforzando su cerco sanitario son los países que integran el G7 que raro.
Lo que pasara esta semana que viene. Muy probable la suspensión de actividades en todas las empresas del DF y Estado de México, ya las clases se suspendieron hasta el día 6 de mayo, donde el gobierno hará un análisis de la farsa y vera conveniente el que siga, o la declaración tan estudiada "gracias a las medidas que se tomaron a tiempo y el apoyo de la ciudadanía pudimos controlar la enfermedad"

4. Ponte a pensar de que se está hablando a nivel internacional ahora ¿del virus o de la crisis financiera?. Esto de antemano es un alivio para el banco mundial y las bolsas del mundo.
Distribuye este correo a todos tus contactos no se vale nos quieran ver la cara como lo han hecho en el pasado, (chupacabras, ovnis, leche contaminada etc.)
Y si puedes saca copias para la gente que no tiene internet, esta gente como siempre es la más afectada, mira los noticieros y las ventas de las farmacias se ha incrementado y el costo de los cubrebocas ya llego a 7 pesos imagínate las risas de quien esto orquesto al ver a la gente con cubrebocas.

Si alguien debate que con el paro México perdería mucho pues no, para eso es el fondo que destino el FMI, e imagínate las ganancias de la farmacéutica a nivel mundial, y como lo acaba de anunciar el Secretario de Economía de México por dinero no paramos para combatir la enfermedad, y por último los empresarios considerarían este paro un alivio y muchos vivales como siempre pagaran la mitad a sus empleados.
El presidente anuncio que la enfermedad es curable, y siempre nos manejan cifras a medias ¿donde están los muertos y donde están concentrados los enfermos?,

Yo anexo los siguientes puntos:

1. Si realmente es tan contagioso, ¿cómo y donde están las familias de los muertos?
2. Si la influenza porcina es una mutación del virus original de los cerdos, entonces el brote de la infección debería haber comenzado en el campo y no en la ciudades.
3. ¿Por qué no han mostrado una entrevista con algún enfermo? (he visto que entrevistan a familiares, diciendo que su familiar esta enfermo y que ya está estable gracias a los medicamentos, pero si el familiar ha estado en contacto directo con el virus que lo lógico no es que esté enfermo o en cuarentena?)
4. ¿Por qué no han dicho el nombre del retroviral que esta “curando” a la gente enferma?

No fue en México, sino en EU donde se detectó el primer caso en 2008: experta

Los brotes de nuevas cepas como la A/H1N1 son impredecibles, coinciden especialistas

Lo preocupante es que este mal se transmite de persona a persona, a diferencia de la gripe aviar

David Brooks
Corresponsal

Nueva York, 27 de abril. Según los expertos, no se podrá entender la influenza porcina alarmando al mundo sin determinar las dimensiones de la población afectada, qué tan transmisible es la enfermedad, y qué tan letal, y casi todos dicen que las respuestas están principalmente en México.

En lo que sí coinciden los altos funcionarios de salud y expertos aquí es que estos brotes son impredecibles, y en especial un brote de una cepa nueva, como la tipo A/H1N1 que está compuesta por ingredientes genéticos porcinos, aviares y humanos, algo nunca visto antes.

Los (factores) desconocidos en México son profundos, afirmó Laurie Garrett, experta en políticas internacionales de salud, epidemias y seguridad, ganadora del premio Pulitzer por su trabajo sobre este tipo de fenómenos, del Consejo de Relaciones Exteriores. Señaló que el desconocido más grande es el problema del denominador donde no se sabe cuánta gente ha sido infectada, pero que no se ha enfermado de manera grave o no ha muerto, y así poder medir con mayor precisión este brote. Sin ese denominador, no se sabe qué tan significativo es todo esto, o sea el número de muertos o severamente enfermos que se reportan, dijo hoy en teleconferencia con medios.

Garrett calificó de bastante buena la reacción y respuesta inicial de México y Estados Unidos ante lo que se sabía. Descartó que México se haya demorado demasiado en su respuesta inicial, al señalar que no fue en México, sino en Estados Unidos, donde se detectó, en septiembre del año pasado, el primer caso conocido de esta influenza porcina, en un niño de 10 años de edad en Texas, indicó en respuesta a La Jornada.

Meses después, los primeros casos preocupantes detectados aquí fueron dos en California y uno en Texas a mediados de marzo. No fue hasta que se registraron los sucesos en México que todo cambió en términos de evaluar lo que se estaba enfrentando. No hicimos gran cosa sobre los casos en California y Texas hasta que vimos México, señaló.

El problema ahora, dijo Garrett, es que tanto en México como en Estados Unidos, no se cuenta con los números para hacer una evaluación de qué tan grave es este fenómeno, y con ello responder a dos cuestiones claves: qué tan transmisible es, y qué tan letal.

Lo que sí se ha determinado, y que nutre la preocupación entre las autoridades y expertos de salud aquí, es que el virus tiene la capacidad de ser transmitido de persona a persona, algo que lo diferencia de la gripe aviar.

Esta falta de respuestas nutre la especulación y, por lo tanto, la alarma entre el público, consideran los expertos. Pero por ahora toda entrevista con especialistas en salud pública, epidemiólogos, doctores y demás, concluye casi siempre en lo mismo: no se sabe mucho, ni sobre si esto alcanzará proporciones de una pandemia o si desaparecerá espontáneamente, como ha ocurrido con otros virus en el pasado, ni por qué hasta ahora es más letal en México que en Estados Unidos.

Para algunos, lo que llama la atención hasta ahora es que sólo unos cuantos casos en México se han confirmado como influenza porcina, lo cual podría indicar que buena parte de los afectados allá padecen de los efectos de otro tipo de virus.

¿Qué tan diferente es esto de la influenza estacional? ¿Este virus tiene un potencial diferente para causar enfermedad severa? Es por esto que es tan crítico enterarnos de lo que está ocurriendo... Si uno no supiera lo de México, lo que está ocurriendo aquí (en EU) sólo serían unos cuantos casos extraños de influenza que se presentan fuera de la temporada, indicó un científico de alto rango del Departamento de Salud de Estados Unidos en entrevista con el Washington Post. De hecho, expertos aquí consideran que buena parte de los fallecimientos en México fueron resultado de influenza estacional, la cual es considerado aún más peligroso que la influenza porcina.

El diario Los Angeles Times recuerda que aproximadamente 36 mil personas mueren en Estados Unidos durante una temporada de influenza normal, con entre 500 mil a un millón a nivel mundial cada año. Pero la diferencia con el nuevo virus es que está afectando principalmente a los jóvenes de buena salud, y no a menores de edad y ancianos que son las víctimas más usuales de la influenza estacional.

Y con toda esa ausencia de datos y explicaciones más precisas, el brote de influenza porcina está generando cada vez mayor preocupación en este país, con los medios elevando el tema entre las principales noticias. Algunos ofrecen titulares como el del New York Daily News hoy: ¡La influenza porcina se dispersa!, y un subtítulo de los federales temen que el virus se puede volver fatal en Estados Unidos.

Hasta los mercados bursátiles se han contagiado. El índice Dow Jones acabó abajo por 51 puntos, con preocupaciones por los efectos económicos del brote generando bajas en las acciones de líneas de aviación y hoteles. Mientras tanto, las acciones de empresas farmacéuticas y hospitalarias registraron alzas.

En 2004 se decidió, pero hasta 2011 habrá vacuna mexicana contra el virus

“Esto no se hace en un día”, indica el secretario de Salud

En 2004, el gobierno federal decidió instalar un laboratorio para la fabricación de la vacuna preventiva de influenza, lo que formaba parte, en ese momento, del plan de emergencia nacional ante la eventualidad de una pandemia de influenza en el mundo.

Sin embargo, “esto no se hace en un día”, señaló ayer el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos. Destacó que la dependencia a su cargo ha tenido en todo momento el respaldo de la Secretaría de Hacienda para llevar adelante el proyecto, que finalmente, se concretó a principios de este año, con la firma de un convenio con la empresa farmacéutica Sanofi Aventis.

El laboratorio de origen francés fabricará en una planta que empezará a construir este año, el antígeno (la sustancia activa) de la vacuna antinfluenza y el laboratorio Biólogicos y Reactivos de México (Birmex), dependiente de la Secretaría de Salud, se encargará de la última etapa de la producción, la cual consiste en el mezclado, llenado, etiquetado y empaquetado del inmunológico.
Ángeles Cruz Martínez
LA JORNADA

Ssa: sin perfil específico, los fallecidos por la influenza

Personas de 20 a 45 años de edad, sin ningún perfil específico, son la mayoría de quienes han fallecido a causa de la epidemia de influenza, reconocida oficialmente el pasado jueves 23.

El titular de la Secretaría de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, informó que, con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública, se realiza un reporte sobre las características más puntuales de las víctimas.

En el caso del Distrito Federal, los enfermos se han detectado en prácticamente todas las delegaciones, aunque el registro de infecciones de vías respiratorias en general se ha dado de manera más marcada en la zona norte, informó el secretario de Salud capitalino, Armando Ahued.

Hasta ahora las autoridades sanitarias sólo han podido confirmar en 20 de las 149 muertos la presencia del virus de influenza porcina; el estudio diagnóstico se realizó en laboratorios de Estados Unidos y Canadá.

México producirá la vacuna de influenza invernal a partir de 2012

Firma acuerdo con Francia, que incluye construir un laboratorio, con una inversión de 127 mdd

Sanof-Pasteur, en su próxima sede en territorio nacional, fabricará la sustancia activa

Afirman que el país ingresará al grupo restringido que podrá proteger a la población de una pandemia

Ángeles Cruz Martínez

Los expertos tienen la certeza de que la pandemia de influenza surgirá cualquier día; el problema es que sólo hasta entonces, cuando se conozca el tipo de virus causante de la enfermedad, se podrá desarrollar una vacuna que evite los daños a la salud y la muerte de las personas. Otro inconveniente es que apenas unos cuantos países cuentan con laboratorios para la fabricación del biológico y serán los que, eventualmente, tendrían garantizado el acceso al producto.

Las naciones europeas, Estados Unidos y China forman parte de ese grupo restringido que podrá ofrecer a su población la protección contra la pandemia, debido a que cuentan con laboratorios farmacéuticos que fabrican la vacuna preventiva de la influenza de invierno.

Ésta es una ventaja si además se toma en cuenta, de acuerdo con los especialistas, que la identificación de la cepa viral y el proceso de fabricación de la vacuna tardaría alrededor de seis meses.

México se unirá al grupo restringido de países a partir de 2012, año en que empezará a funcionar la planta que el laboratorio Sanofi-Pasteur construirá en Ocoyacac, estado de México, como parte del convenio de colaboración con Francia, por el cual la empresa farmacéutica producirá el antígeno (sustancia activa) de la vacuna de influenza invernal, para luego entregarlo a Biológicos y Reactivos de México (Birmex), laboratorio de la Secretaría de Salud (Ssa), donde se realizará la última etapa de la producción, que consiste en el mezclado, llenado, etiquetado y empaquetado del inmunológico.

Actualmente, Birmex realiza estas actividades, pero con un antígeno importado, también propiedad de Sanofi. La diferencia es que dentro de tres años la sustancia activa se producirá en el país, explicó Jean Jacques Bresson, vicepresidente del laboratorio de origen francés. Significa que México será autosfuciente en esta materia, primero para fabricar la vacuna preventiva de la influenza invernal y, eventualmente, con la misma tecnología, producir el biológico protector de la pandemia.

Resultado de más de seis años de pláticas

Durante la visita a México, del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, se firmó el acuerdo de colaboración entre ambos países, luego de más de seis años de que la Ssa y la empresa farmacéutica iniciaron conversaciones sobre el tema.

Bresson explicó que la nueva fábrica, en la que se invertirán más de 127 millones de dólares, tendrá una capacidad inicial de producción de 25 millones de dosis de la vacuna, con la posibilidad de duplicar o triplicar esa cantidad.

Detalló que la construcción de la planta iniciará este año y será exclusivamente para la elaboración del antígeno de influenza. El plan de Sanofi es concluir la obra a mediados de 2010. Después vendrá un periodo de validación interna y externa, para estar en condiciones de empezar a operar en 2012.

El ejecutivo también destacó que este acuerdo es fundamental para México, sobre todo porque desde 2004 el gobierno federal introdujo la aplicación de la vacuna invernal entre los niños de seis a 36 meses de edad y los adultos mayores, para los cuales se requieren 18 millones de dosis al año.

Bresson dijo que la nueva fábrica tiene el objetivo principal de cubrir las necesidades del país, aunque reconoció que el laboratorio también tiene la intención de ampliar su capacidad de producción para abastecer la demanda de la región latinoamericana.

Aseguran que existen misterios detrás de la gripe porcina

Al parecer los dividendos pararían directamente manos de los laboratorios Gilead Sciences Inc. dirigidos por Donald Rumsfeld, ex secretario de Defensa de EE.UU., que tienen los derechos sobre el fármaco ''Tamiflu''.


TeleSUR _ Hace: 03 horas

Una investigación periodística hecha por la organización Pacífica, con sede en Estados Unidos, asegura que dentro de la difícil situación que vive el mundo por causa de la gripe porcina, existen manos que pudieran haberla usado como arma biológica o como negocio para beneficio de políticos de ese país.

Un reporte del periodista de origen mexicano Fernando Velázquez, productor del programa radial Informe Pacífica, hace mención de un artículo de la investigadora norteamericana Lori Price, titulado "La gripe acaba con los memos de la tortura", donde asegura que la influenza porcina fue fabricada probablemente en laboratorios militares de Estados Unidos, y ha acabado con la noticia de los memos sobre la tortura ordenada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra prisioneros en Guantánamo, Abu Ghraib, y cárceles secretas.

Velázquez cita a un investigador de biodefensa indonesio que declaró el año pasado que EE.UU. ya podía fabricar armas biológicas en el laboratorio de Los Álamos, usando muestras de la gripe aviar enviadas por Indonesia a la Organización Mundial de la Salud.

También toma como referencia al periodista estadounidense Ralph Schoenman, productor del programa radial "Taking Aim" (Apuntando) de Nueva York. Schoenman afirma que los laboratorios militarizados a lo largo de Estados Unidos han estado perfeccionando armas biológicas con los virus porcino, aviar, el asiático y otras enfermedades para las que no hay respuesta inmunológica.

"En laboratorios de nivel 4 y 5 en todo el país las enfermedades más virulentas han sido alteradas de tal forma que no hay defensa contra ellas, y han sido arrojadas en varias partes del mundo. Se han dispersado en África, y han sido monitoreadas por militares estadounidenses", afirma Schoenman.

Velázquez recuerda el libro "Matando la esperanza", donde el norteamericano William Bloom describe que en 1971 la central de inteligencia proveyó a exiliados cubanos con un virus que causa fiebre porcina africana. Seis semanas después, un brote de la enfermedad obligó al gobierno de ese país antillano a sacrificar a medio millón de puercos. Diez años después la población fue atacada por una epidemia de dengue transmitida por mosquitos, que se extendió por la isla enfermando a más de 300 mil personas y matando a 158 (de los que más de un centenar eran niños menores de 15 años).

Reporta también Velázquez que documentos desclasificados en 1956 y 1958 revelan que el ejército estadounidense crió grandes cantidades de mosquitos en La Florida y en Georgia para ver si los insectos podían ser usados como armas diseminando enfermedades, y que en 1969 más de 500 estudiantes de 36 países se graduaron en cursos sobre guerra epidemiológica en la escuela de química del ejército en Fort McClellan en Alabama.

La documentación de este periodista busca apoyar su hipótesis que alerta sobre la elaboración de armas químicas en los laboratorios del Pentágono y los millonarios beneficios para las transnacionales farmacéuticas.

Al parecer los dividendos pararían directamente a manos de los laboratorios Gilead Sciences Inc. dirigidos por Donald Rumsfeld, ex secretario de Defensa de EE.UU., que tienen los derechos sobre el fármaco "Tamiflu", que se está vendiendo como remedio para la gripe y que ya hizo una recaudación billonaria con la gripe aviar.

Lori Price subraya que la actual histeria provocada por el virus porcino podría dar grandes ganancias a Rumsfeld que es directivo desde hace 20 años del laboratorio.

Reglamento Sanitario Internacional (2005) segunda edición, Organización Mundial de la Salud:
http://www.who.int/entity/csr/ihr/es/index.html

El Reglamento Sanitario Internacional (2005) o “RSI (2005)” es una normativa de alcance internacional que ayuda a los países, trabajando de mancomún, a salvar vidas y medios de subsistencia amenazados por la propagación internacional de una enfermedad y otros riesgos sanitarios.
http://www.who.int/csr/ihr/howtheywork/faq/es/index.html