martes, 28 de abril de 2009

Reglamento Sanitario Internacional (2005) segunda edición, Organización Mundial de la Salud:
http://www.who.int/entity/csr/ihr/es/index.html

El Reglamento Sanitario Internacional (2005) o “RSI (2005)” es una normativa de alcance internacional que ayuda a los países, trabajando de mancomún, a salvar vidas y medios de subsistencia amenazados por la propagación internacional de una enfermedad y otros riesgos sanitarios.
http://www.who.int/csr/ihr/howtheywork/faq/es/index.html
En Estados Unidos hay información sistematizada como la que el Estado mexicano tiene la obligación de dar con transparencia y responsabilidad.
Ver casos en EU: http://www.cdc.gov/swineflu/espanol/investigacion.htm
Estimados amigos y compañeros:


Evidentemente sólo en México hay decesos por el virus de la influenza, las autoridades dicen que es debido a que la gente infectada con el virus tarda demasiado en acudir a los centros de salud y hospitales, y en el inicio de la epidemia podría ser así, sin embargo las decesos siguen y son producto del abandono programado de los servicios de salud para su privatización, así como de la poca capacidad de planificar del Estado mexicano ante una epidemia como esta, pueden ustedes leer el Reglamento Sanitario Internacional (2005) para darse una idea de lo que sucede ante estas emergencias médicas en el mundo.

Así mismo los funcionarios del Estado mexicano declaran que el aumento a la Fase 4, es para que la OMS tenga la oportunidad de acceder a recursos que de otra manera no podría obtener, la realidad es que la declaración de la Fase 4 indica que la probabilidad de que se declare una pandemia ha aumentado.

Pensamos que aquellos que creen que la influenza es un invento o un distractor para apuntalar las medidas dictatoriales y violatorias a los derechos humanos por parte del Estado mexicano, están equivocados, la epidemia es una realidad y hay que afrontarla de la manera más adecuada, que el Estado mexicano aproveche esta epidemia para efectivamente apuntalar las reformas y mantener su estrategia de criminalización de la protesta social, eso si es una posibilidad ante la cual debemos estar vigilantes, sin que ellos sea la prioridad numero 1.

Ante esta situación de emergencia sanitaria, debemos con gran responsabilidad apoyar a todos aquellos con los que tenemos contacto, utilizar la infraestructura de nuestras organizaciones o colectivos y también de manera individual para:
  1. Seguir informando qué está sucediendo con relación a la epidemia, así como los síntomas de ésta; exigir nuestro derecho a la información fidedigna y oportuna.
  2. Cumplir las recomendaciones en materia de higiene para evitar la trasmisión de la influenza, es nuestra responsabilidad, si estamos enfermos, no enfermar a los demás.
  3. Orientar en lo posible a nuestros familiares, vecinos y compañeros para que, en caso de presentar los síntomas, acudir de inmediato al centro de salud que le corresponda.
  4. Estar vigilantes, y denunciar si es el caso, que las medidas de emergencia implementadas por el Estado mexicano no sean utilizadas para fines distintos a los de la emergencia médica que estamos viviendo.
  5. Demandar la igualdad de trato y la no discriminación en la atención médica y exigir los medicamentos necesarios ante una identificación positiva de la influenza.
  6. Si conocemos a una persona embarazada, evitar que vaya a trabajar, documentar el caso para evitar que en el futuro haya represalias en su contra por inasistencia.
  7. Documentar los casos cuando los funcionarios del Estado mexicano no cumplan con sus obligaciones y violen los derechos humanos de cualquier persona, sana o enferma
  8. Organizarnos de manera colectiva para que algunos compañeros cuiden a los hijos de los demás mientras estos van a trabajar o a comprar los alimentos, tratando de que estos compañeros y los niños no se expongan al contagio con la influenza.

!!Ni un muerto más por una enfermedad que tiene cura¡¡
!!La influenza no mata, la irresponsabilidada estatal si¡¡

ELIMINAR EL MENSAJERO PARA IGNORAR EL MENSAJE

Magdalena Gómez

La natural centralidad del grave problema de la influenza de origen
porcino no debe llevarnos a desplazar el interés y la atención sobre otros
temas igualmente graves que también atañen a toda la ciudadanía.
Precisamente el Foro Internacional sobre la Criminalización de los
Defensores de Derechos Humanos y de la Protesta Social, realizado en
Chilpancingo, Guerrero, la semana pasada, mostró las evidencias de la
política de Estado que se practica en el calderonismo y en algunos
gobiernos estatales, independientemente del signo político, consistente en
eliminar al mensajero para ignorar el mensaje, variante actual de aquella
delineada por el salinismo: "ni los veo ni los oigo".

¿Qué otra cosa son los defensores de derechos humanos si no mensajeros que
presentan al Estado los graves déficits en su obligación de garantizar a
todas y a todos el ejercicio de derechos humanos? Le acercan el espejo
sobre una realidad que no se quiere asumir. De ahí que prefiera centrar su
persecución en aquellos que dedican su vida a defender estos derechos.

En el foro mencionado, integrantes de 50 organizaciones no
gubernamentales, indígenas, campesinas, magisteriales y sociales,
destacando el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, la
Red Guerrerense de Derechos Humanos y la Red Nacional de Organismos
Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos
(Red-TDT), coincidieron hoy en que existe una tendencia a desprestigiar la
labor que realizan y, peor aún, a criminalizarla.

Han transcurrido más de dos meses del secuestro y asesinato de los
defensores indígenas Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas y no hay
resultados de las investigaciones para detener y procesar a los
responsables de estos crímenes. Por ello, los activistas reunidos en
Guerrero acordaron exigir al gobierno federal que atraiga las
investigaciones por conducto de la Procuraduría General de la República
(PGR) para que se garantice que la desaparición forzada, tortura y
ejecución extrajudicial de los defensores de derechos humanos no quede
impune y que para ello se realicen investigaciones imparciales, objetivas
y expeditas. Este caso, se ha insistido, expresa un patrón de
criminalización.

Las denuncias son cotidianas y más nos valdría prestar más atención a
Chiapas. El Centro Fray Bartolomé de las Casas emitió una acción urgente,
porque el pasado 17 de abril se realizó un operativo policiaco con
efectivos de la Policía Federal Preventiva y la Policía Estatal
Preventiva. Su objetivo era desalojar el bloqueo carretero que miembros
adherentes a la otra campaña del ejido San Sebastián Bachajón realizaban
en el crucero del centro turístico Agua Azul, para demandar la liberación
de sus seis compañeros, detenidos arbitrariamente y torturados cuatro días
antes.

De ninguna manera se puede alegar ignorancia del gobierno federal ni de
algunos de los estados como Chiapas, Guerrero y Oaxaca. La situación de
riesgo que se vive fue expresada en el Informe de la Comisión
Interamericana sobre la Situación de las Defensoras y Defensores de los
Derechos Humanos en las Américas de 2006, en el que se sugirió la creación
de un programa estatal de protección de defensores, así como las recientes
recomendaciones dirigidas al gobierno mexicano por parte del grupo de
trabajo del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre el
Examen Periódico Universal.

Las contradicciones entre el gobierno federal y los organismos de derechos
humanos son de fondo: una se concretó con las iniciativas que Felipe
Calderón envió al Senado, proponiendo modificar la Ley de Seguridad
Nacional para legalizar la presencia del Ejército en labores de seguridad
pública. Recordemos el reciente Informe del Centro Pro de Derechos
Humanos, el cual muestra cómo los militares vulneran derechos de la
ciudadanía.

No hay señales de que la política calderonista pueda variar. Día con día
se presentan oportunidades para mostrarlo. Atender las demandas en torno
al caso Atenco puede ser una para que los líderes sociales Ignacio del
Valle, Felipe Álvarez y Héctor Galindo, recluidos desde hace casi tres
años en el Centro Federal de Readaptación Social del Altiplano en el
municipio de Almoloya de Juárez, sean trasladados en lo inmediato al penal
de Molino de Las Flores y, más aún, decretar la amnistía ante las
aberrantes penas que les han impuesto.

Ante estas realidades palidece la recientemente aprobada reforma
constitucional en la Cámara de Diputados (aún falta el resto del proceso)
en torno a la inserción del concepto de derechos humanos y la mención de
que incluyen los señalados en tratados internacionales, sin olvidar que se
mantiene el candado de subordinación de éstos, pues se dice: "En su
aplicación, bajo el principio de no contradicción con esta Constitución,
se observarán aquellas que resulten más favorables a los derechos de las
personas".

Como vemos, es amplia la agenda para dar cauce a un Estado democrático de
derecho más allá del gastado y retórico discurso.

LA DESINFORMACIÓN COMO PLAGA

Ante el incremento de los casos de influenza porcina en México y la expansión de ese padecimiento en distintos países –Estados Unidos, Canadá y España con casos confirmados; Brasil, Colombia, Francia, Reino Unido, Australia, Israel y Nueva Zelanda con casos por confirmar–, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó ayer su alarma epidemiológica del nivel 3 al 4 –en una escala de seis–, fase que considera un incremento
significativo en el riesgo de una pandemia. Al respecto, el responsable de seguridad sanitaria del organismo, Keiji Fukuda, señaló que el virus A/H1N1, causante de la influenza porcina, "está tan extendido que ya no tiene sentido intentar contenerlo", aunque afirmó que aún se encuentra en una etapa "suave" y que las muertes registradas en México se deben a que las personas infectadas padecían "otras patologías".

Por su parte, el titular de la Secretaría de Salud federal, José Ángel Córdova Villalobos, afirmó en conferencia de prensa que el país vive "el momento más álgido de la epidemia causada por la gripe porcina"; informó que el número de muertes posiblemente causadas por esta enfermedad asciende a 149 y que cerca de dos mil personas han ingresado en los hospitales a causa de neumonías severas. A raíz de lo anterior, dijo, el gobierno federal decidió suspender las actividades escolares en los 32 estados de la República hasta el próximo 6 de mayo. En tanto, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, decretó la "alerta máxima" en la capital del país, declaración que es de suponer generó justificadas y comprensibles inquietudes en la población capitalina, pese a que hasta el momento no se han suspendido los servicios de transporte público, no se ha ordenado el paro total de las actividades económicas ni se ha instaurado un estado de cuarentena para la población civil, aunque sí se decretó el cierre de los 35 mil restaurantes de la ciudad.

En el momento presente puede apreciarse en amplias franjas del territorio nacional, sobre todo en la capital del país y su área conurbada, un sentir generalizado de zozobra social que, paradójicamente, no ha derivado en sentido estricto de la existencia y difusión del virus mencionado, sino que ha sido inducido por la opacidad con que se han conducido hasta ahora las autoridades de salud de todos los niveles, desde los organismos internacionales hasta los gobiernos federal y estatales.

En menos de una semana, las autoridades sanitarias en México han transitado de la caracterización de los primeros brotes de influenza porcina como "casos habituales fuera de temporada" hasta la adopción de medidas como la ya comentada suspensión de clases en todo el país que hoy por hoy constituyen el principal indicador para la población en torno a la gravedad del asunto. Fuera de eso, los encargados de la salud pública han omitido proporcionar datos concisos y oportunos sobre las personas fallecidas, como edad, género y condiciones de salud previas, información que resulta de suma relevancia para explicar el desenlace fatal de muchos de los casos que se han registrado en el país, de acuerdo con lo señalado por el funcionario de la OMS. De igual forma, no se han proporcionado mapeos de los lugares de las muertes ni de los brotes de la enfermedad –que permitirían a la población evitar potenciales focos de infección–, ni se ha atinado a responder por qué un mismo padecimiento ha derivado en decenas de muertes en nuestro país y no ha ocurrido otro tanto en Estados Unidos ni en países desarrollados en los que se ha hecho presente el virus.

La falta de transparencia en la información oficial constituye, en la actual circunstancia, un factor de riesgo adicional para la salud pública. Es necesario, en suma, que las autoridades de todos los niveles de gobierno entiendan que, en situaciones como la actual, la calma de la población es un elemento indispensable para el pleno acatamiento de las medidas de prevención que se promueven, y que ésta depende, en buena medida, de la pulcritud, la veracidad y la oportunidad con la que las autoridades cumplan con su deber de informar
.

¡despenalización!

Aprueba el Senado dosis personal de droga y ley de combate al narcomenudeo

El Senado aprobó en comisiones el dictamen de combate al narcomenudeo, que legaliza el consumo de hasta 5 gramos de mariguana, sin penalización.


Ciudad de México.- Esta noche la Cámara de Senadores aprobó el dictamen de la iniciativa de ley para combatir el narcomenudeo, que permite la portación de dosis mínimas de drogas, marihuana, cocaína y cristal, entre otras.

El dictamen está en ajustes técnicos y será llevado a su discusión ante el pleno el próximo martes, con cambios para que ni farmacodependientes, ni consumidores sean criminalizados por consumir drogas o psicotrópicos hasta cierta cantidad.

A un consumidor, cuando se les detenga hasta en dos ocasiones se les invitará a acudir a centros de atención. Por tercera vez, se les obligará a ir a un centro de rehabilitación. Y se preserva la prohibición administrativa de consumirla en sitios públicos.

“Bueno, para la mariguana, que era lo que a mí me preocupaba, y dado que nadie la compra limpia, sino llena de pedazos de madera, de semillas, etc., cinco gramos es lo que ha dicho la Corte”, dijo senador del PRD Pablo Gómez.

En el caso de la concurrencia, municipios, estado y federación deberán combatir el delito. Pero cuando se trate de delincuencia organizada, es decir cuando intervienen 3 o más individuos, intervendrá sólo la Federación.

EPIDEMIA DE LUCRO

Silvia Ribeiro*

La nueva epidemia de influenza porcina que día a día amenaza con expandirse a más regiones del mundo, no es un fenómeno aislado. Es parte de la crisis generalizada, y tiene sus raíces en el sistema de cría industrial de animales, dominado por grandes empresas trasnacionales.

En México, las grandes empresas avícolas y porcícolas han proliferado ampliamente en las aguas (sucias) del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Un ejemplo es Granjas Carroll, en Veracruz, propiedad de Smithfield Foods, la mayor empresa de cría de cerdos y procesamiento de productos porcinos en el mundo, con filiales en Norteamérica, Europa y China. En su sede de Perote comenzó hace algunas semanas una virulenta epidemia de enfermedades respiratorias que afectó a 60 por ciento de la población de La Gloria, hecho informado por La Jornada en varias oportunidades, a partir de las denuncias de los habitantes del lugar. Desde hace años llevan una dura lucha contra la contaminación de la empresa y han sufrido incluso represión de las autoridades por sus denuncias. Granjas Carroll declaró que no está relacionada ni es el origen
de la actual epidemia, alegando que la población tenía una gripe "común". Por las dudas, no hicieron análisis para saber exactamente de qué virus se trataba.

En contraste, las conclusiones del panel Pew Commission on Industrial Farm Animal Production (Comisión Pew sobre producción animal industrial), publicadas en 2008, afirman que las condiciones de cría y confinamiento de la producción industrial, sobre todo en cerdos, crean un ambiente perfecto para la recombinación de virus de distintas cepas. Incluso mencionan el peligro de recombinación de la gripe aviar y la porcina y cómo finalmente puede llegar a recombinar en virus que afecten y sean trasmitidos entre humanos. Mencionan también que por muchas vías, incluyendo la contaminación de aguas, puede llegar a localidades lejanas, sin aparente contacto directo. Un ejemplo del que debemos aprender es el surgimiento de
la gripe aviar. Ver por ejemplo el informe de GRAIN que ilustra cómo la industria avícola creó la gripe aviar (www.grain.org).

Pero las respuestas oficiales ante la crisis actual, además de ser tardías (esperaron que Estados Unidos anunciara primero el surgimiento del nuevo virus, perdiendo días valiosos para combatir la epidemia), parecen ignorar las causas reales y más contundentes.

Más que enviar cepas del virus para su secuenciación genómica a científicos como Craig Venter, que se ha enriquecido con la privatización de la investigación y sus resultados (secuenciación que, por cierto, ya fue hecha por investigadores públicos del Centro de Prevención de Enfermedades en Atlanta, Estados Unidos), lo que se necesita es entender que este fenómeno se va a seguir repitiendo mientras prosigan los criaderos de estas enfermedades.

Ya en la epidemia, son también trasnacionales las que más lucran: las empresas biotecnológicas y farmacéuticas que monopolizan las vacunas y los antivirales. El gobierno anunció que tenía un millón de dosis de antígenos para atacar la nueva cepa de influenza porcina, pero nunca informó a qué costo.

Los únicos antivirales que aún tienen acción contra el nuevo virus están patentados en la mayor parte del mundo y son propiedad de dos grandes empresas farmacéuticas: zanamivir, con nombre comercial Relenza, comercializado por GlaxoSmithKline, y oseltamivir, cuya marca comercial es Tamiflu, patentado por Gilead Sciences, licenciado en forma exclusiva a Roche. Glaxo y Roche son la segunda y cuarta empresas farmacéuticas a escala mundial y, al igual que con el resto de sus fármacos, las epidemias son sus mejores oportunidades de negocio.

Con la gripe aviar, todas ellas obtuvieron cientos o miles de millones de dólares de ganancias. Con el anuncio de la nueva epidemia en México, las acciones de Gilead subieron 3 por ciento, las de Roche 4 y las de Glaxo 6
por ciento, y esto es sólo el comienzo.

Otra empresa que persigue este jugoso negocio es Baxter, que solicitó muestras del nuevo virus y anunció que podría tener la vacuna en 13 semanas. Baxter, otra farmacéutica global (en el lugar 22), tuvo un "accidente" en su fábrica en Austria en febrero de este año. Le envió un producto contra la gripe a Alemania, Eslovenia y la República Checa, contaminado con virus de gripe aviar. Según la empresa, "fueron errores humanos y problemas en el proceso", del cual no puede dar detalles, "porque tendría que revelar procesos patentados".

No sólo necesitamos enfrentar la epidemia de la influenza: también la del lucro.

* Investigadora del Grupo ETC
EL VERDADERO INCIADOR DEL VIRUS DE LA INFLUENCIA MARRANIL


MODELOS DE TAPABOCAS DE EMERGENCIA






lunes, 27 de abril de 2009

Crisis sanitaria y endurecimiento político

Calderón avanza hacia el estado de excepción

El brote de epidemia de influenza porcina que estalló en Estados Unidos y especialmente en México a mediados de abril y que amenaza propagarse a todas partes ha puesto en estado de alerta a la sociedad de ambos países y obligado a sus gobiernos a actuar al respecto. Se trata de un virus de origen animal, hasta ahora desconocido, con una capacidad preocupante de contagio. La Organización Mundial de la Salud (OMS) convocó a una reunión de emergencia el 25 de abril para decidir el rumbo a tomar en el caso que debiera elevarse el nivel de alerta de pandemia, que hasta ese día era de 3, en una escala de 1 a 6. (Véase el artículo siguiente “Crisis de agua; epidemia de influenza”).

Como en las anteriores crisis que vienen sacudiendo a la sociedad mexicana desde 2006 (política, económica, alimentaria y
del medio ambiente) en el caso de esta reciente y peligrosa crisis sanitaria, nuevamente se ha puesto de manifiesto la incompetencia e irresponsabilidad del gobierno panista de Felipe Calderón. Aún más, en esta ocasión preséncianse amenazadores avances de su parte para arrojar al país a un estado de excepción.

El sábado 25 de abril, Calderón emitió un decreto que otorga facultades extraordinarias a las autoridades de la Secretaria de Salud justificadas en las acciones para prevenir y combatir la existencia y trasmisión del virus de influenza. Entre estas facultades están las de aislar a las personas que padecen la enfermedad y a los portadores de gérmenes y se otorga el derecho de las autoridades de ingresar “a todo de local o de casa habitación” en el ejercicio de sus labores de control de la epidemia.

Estas decisiones no pueden verse aisladas, sólo como medidas de una campaña sanitaria desprendidas de una práctica e ideología políticas que son las razones de ser del gobierno de Calderón, el cual está inmerso en una situación cruzada de graves contradicciones sociales. En 2007 el ejército salió de sus cuarteles y desde entonces no ha dejado
las calles, comprometido en “una guerra contra el narcotráfico” que ha incrementado la represión, la violencia y la arbitrariedad del comportamiento gubernamental. Esta medidas son acciones culminantes de los primeros días de la emergencia nacional; los métodos implementados por las autoridades hasta hoy han provocado pánico, miedo e histeria colectivos, principalmente en el Distrito Federal y en el Estado de México.

Primero el gobierno federal subestimó manifiestamente el brote de la epidemia. El 23 de abril, el secretario de Salud, Córdova Villalobos, escenificó en menos de diez horas actos de incongruencia mayúsculos y confirmó hasta la saciedad lo antes dicho. Al mediodía declaró que no había nada que temer con motivo de los datos y acontecimientos ya sabidos (muertos, contagios) y después, cerca de la medianoche, declaró exactamente lo contrario, anunciando las medidas de emergencia nacional que desquiciaron por completo la vida cotidiana del DF y el Estado de México, zonas de la mayor concentración demográfica del país.

A esta conducta incompetente e irresponsable hay que añadir las graves consecuencias políticas que apenas comienzan a vislumbrase, que se desprenden del específico momento en que se encuentra el sistema de dominación.

Calderón y la camarilla panista que ocupan Los Pinos, representan el primer gobierno federal dependiente por completo del gran capital financiero nacional e imperialista y del ejército. Es heredero ciertamente del aparato de control masivo, en especial de los trabajadores, erigido por el priismo durante sus setenta años de dominación. Los panistas no lo han desmantelado y lo usan en lo que pueden. La abierta y descarada alianza de la dirigente del SNTE,
Elba Esther Gordillo, bastaría para demostrarlo y constituye el único vínculo con cualquier tipo de “apoyo” social para su gobierno. Pero se trata de un residuo de las formas corporativas y organizativas de un bonapartismo en su etapa senil, en decadencia completa.

El conflicto con el sindicato minero, otro legado del vetusto charrismo priista, por otra parte confirma que las bases proletarias se rebelan contra la subordinación a los designios presidenciales. De hecho la larga resistencia de las huelgas de los mineros de Cananea, Taxco y
Sombrerete representan combates decisivos del movimiento obrero, que concita una creciente solidaridad. .

El anterior gobierno de Fox, gozó de un margen de maniobra popular más amplio por el personaje que “derrotó al PRI”, margen que pronto se agotó al surgir sin tapujos su crudo carácter reaccionario de “gobierno de los empresarios”.

Calderón y su camarilla han encontrado en la crisis actual la oportunidad de legitimar ante al población una medida cuyas semillas son potencialmente peligrosísimas. La octava medida del decreto antes mencionado dice: “Ordenar las medidas atingentes a fin de evitar congregaciones de personas en cualquier lugar de reunión”: este paso hacia un estado de excepción se pretende justificar con la emergencia sanitaria actual. Muchas preguntas se plantean naturalmente. ¿Esta mediad impedirá la manifestación del primero de mayo?, ¿ Se permitirán protestas públicas, manifestaciones, mítines, huelgas, movimientos ciudadanos de cualquier tipo?

El movimiento popular, las organizaciones democráticas revolucionarias estamos ante un desafío importante. No podemos permitir debemos luchar organizada y unitariamente contra todo intento del gobierno de Calderón y la ultraderecha de imponer un estado de excepción en México.

Unidad Socialista, Editorial

Crisis de agua, epidemia de influenza

Una ciudad altamente vulnerable
Jaime González

No habían pasado dos semanas desde que la ciudad de México había sufrido una grave y extendida carencia de agua (la cual, por cierto, no ha sido superada), cuando el jueves 23 de abril por la noche los gobiernos federal y del Distrito Federal anunciaron, de modo repentino y sorpresivo, una serie de medidas para intentar frenar una grave epidemia de influenza.

Esta situación puede apreciarse por la magnitud de las medidas: se suspendieron las clases en las escuelas, se suspendieron actos y concentraciones públicos, y se anunció una campaña de vacunación dirigida especialmente al personal médico y a las enfermeras de los hospitales. La urgencia y precipitación con que las medidas fueron decretadas se hicieron evidentes el viernes por la mañana, cuando una parte de la población que no se había enterado de la suspensión de clases llevó a sus hijos a las escuelas, para encontrarlas cerradas.

Y el sábado 25, las medidas anunciadas por el propio Felipe Calderón Hinojosa extremaron el rigor de la emergencia decretando que el gobierno federal podrá recluir a los enfermos en sus casas, y el ingreso sin aviso de las fuerzas del orden a domicilios particulares. Aunadas a otras disposiciones, de hecho Calderón ha declarado un estado de excepción en toda l república mexicana. Tales disposiciones, en tiempos como los actuales en que el gobierno ha sacado al ejército a las calles, entrañan un gran peligro para el pueblo mexicano

En un país profundamente dividido por el fraude electoral del 2006 y sus secuelas, no es de extrañarnos que muchas personas se hayan sentido confundidas, y que haya habido quienes creyeron que se trataba de una campaña para infundir miedo, con fines políticos o electorales. Pero el mismo día 24, la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó mediante un comunicado en su sitio de internet (www.who.int) que 854 personas en la ciudad de México habían sido reportadas con enfermedad tipo influenza, y que 59 de éstas habían muerto. Asimismo, se reportaban otros 24 casos de este tipo de enfermedad y tres muertes en San Luís Potosí, así como brotes en otras partes del país.

La razón por la cual las OMS le prestó tanta atención a la epidemia de influenza es que el análisis realizado por laboratorios canadienses de 18 muestras provenientes de los enfermos de México mostraban que se trata de una variedad desconocida hasta hoy de un virus de influenza altamente letal y contagioso. El tipo de virus detectado, catalogado como influenza A/H1N1, es similar al que ocasionó la más grande y mortífera pandemia (es decir, epidemia ocurrida en varios continentes simultáneamente) en toda la historia de la humanidad: la “influenza española” de 1918, que ocasionó la muerte de alrededor de 50 millones de personas en todo el mundo.

Con sus 20 millones de habitantes en la ciudad misma y en las áreas conurbadas, hay pocos lugares en el mundo donde una epidemia con este nivel de peligrosidad pueda presentar una amenaza tan grande como en la ciudad de México: los enormes hacinamientos en el transporte público, en los centros comerciales y en diversas actividades y áreas de la ciudad facilitan el contagio y la rápida expansión de una enfermedad como la influenza. Adicionalmente, la ciudad de México es un importante centro de operaciones económicas y de comunicaciones a nivel mundial, y existe un enorme flujo de pasajeros que viaja hacia prácticamente todos los países del mundo.

La preocupación de la OMS fue tal que su directora, Margaret Chan, suspendió repentinamente una visita a los EUA, para regresar al centro de su organización en Ginebra, Suiza.

El mismo día 24, los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades de los EUA (www.cdc.gov) secundaron casi simultáneamente la ingente preocupación de la OMS. Asimismo, aclararon que se trata de un virus altamente transmisible de un humano a otro.

Es posible que el brote de esta peligrosísima cepa de la influenza A/H1N1 se haya originado en México. La mutación que dio origen a esta cepa, por supuesto, es un hecho biológico del cual no se debe culpar a nadie. Hay, sin embargo, varios aspectos muy preocupantes en lo que respecta a la conducta y a la política del gobierno mexicano.

Primero que nada, según el comunicado de la OMS, los casos de enfermedad tipo influenza comenzaron a ser reportados en el Distrito Federal desde el 18 de marzo. La epidemia tuvo que llegar a más de 800 casos, muchos de ellos pacientes hospitalizados, y a producir 59 muertes, para que las autoridades comenzaran a reaccionar y a alertar a la población.

De acuerdo a una denuncia publicada en el diario El universal el sábado 25 de abril por médicos residentes en hospitales de la Secretaría de Salud en el DF, hacía semanas que se sabía que venían muriendo dos y tres personas diarias a causa de enfermedad tipo influenza, y ya se habían presentado casos de personal de salud que había quedado contagiado (con por lo menos dos personas trabajadoras de salud muertas a consecuencia de este contagio). Por parte de las autoridades hubo amenazas de represalias contra cualquier médico residente que hablara con los medios sobre la gravedad de la situación que se estaba presentando en los hospitales.

Además de la torpeza médica y sanitaria mostrada por las autoridades ante el avance de la epidemia, ¿cómo es posible que en México no se cuente con la tecnología necesaria para analizar las muestras, y detectar las características genéticas de las cepas de virus de influenza?

El hecho es que el análisis tuvo que ser realizado en EUA y en Canadá. Esto significa que en varias ramas de la investigación científica, al igual que sucede en tantos otros campos (como es el caso de varios productos agrícolas fundamentales y de la tecnología petrolera) el gobierno mexicano ha abandonado la política de autosuficiencia, y se encuentra totalmente a merced de los EUA y de otros países del llamado “primer mundo”.

Durante la segunda mitad del siglo veinte, México estuvo en la vanguardia del mundo semiindustrializado en varias ramas de la investigación científica. Hoy, la ciencia mexicana ha quedado muy atrás ante el avance de países como Brasil y la India. Bien por Brasil, y bien por la India, y no digamos China; pero sólo podemos imaginarnos la estrechez de criterio y la mediocridad de la visión de los gobiernos mexicanos que han descuidado el avance científico en nuestro país.

La respuesta al brote ha sido tardía y precipitada. Peor aún, ante los hechos anteriormente presentados, es imposible despejar la impresión que fueron la OMS, Canadá y los EUA quienes presionaron al gobierno de México a admitir la gravedad de la situación y a declarar las medidas de emergencia.

En segundo lugar, y no menos importante, está la temible vulnerabilidad de la ciudad de México. Esta ciudad es heredera de un rasgo de rezago y falta de planeación, que arrastra desde el virreinato: la llamada macrocefalia política y económica, en la que en una sola ciudad se concentran tanto el poder político como el económico.

Ninguno de los partidos registrados ha presentado una propuesta para superar este problema, y ningún funcionario electo ha presentado siquiera una visión, ni mucho menos ha tenido la voluntad, de emprender el tipo de desarrollo distribuido en las treinta y dos entidades federativas, que es el tipo de desarrollo que el país necesita.

La ciudad de México, uno de los grandes centros económicos, culturales y de población que hay en el mundo, es también una ciudad profundamente vulnerable. La destrucción sembrada por el sismo de septiembre de 1985; la escasez de agua en muchas zonas conurbadas y de la ciudad misma; los desesperantes congestionamientos y la ineficiencia del transporte, son sólo algunos de los síntomas de la disfuncionalidad que padecemos. A todo ello, hoy se suma la epidemia de influenza.

La ciudad es cada día menos funcional desde el punto de vista de sus habitantes; sin embargo, representa una oportunidad extraordinaria para los mil millonarios que continúan acumulando riquezas sin importar los desastres que su sistema económico ha venido sembrando.

Hoy, la ciudad y el país entero reclaman que a la brevedad se comiencen a dar los pasos hacia un modelo de desarrollo planificado, que es el único que puedo resolver los ingentes problemas de la crisis urbana de la ciudad de México. Dicha planificación deberá hacer posible, además del desarrollo equitativo de las 32 entidades federativas, soluciones como el transporte colectivo, y la protección de áreas naturales, mismas que el desarrollo caótico ha venido destruyendo de manera irracional.

Sabían desde el 2 de abril

Margarita Vega y Adriana Alatorre
REFORMA

(27 abril 2009).- Veratect, una empresa estadounidense dedicada a la biovigilancia, advirtió a la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el 2 de abril, de una alerta sanitaria por influenza en una zona de granjas de cerdos en la comunidad de La Gloria, en Perote, en el Estado de Veracruz.

En los últimos días de marzo, en esa localidad, de unos 3 mil habitantes, cerca de 60 por ciento de la población presentó un cuadro extraordinario de gripa y neumonía.

Incluso unas 400 personas fueron atendidas por los servicios médicos, según revela un informe especial de la empresa.

James Wilson, jefe científico de Veratect, afirmó en entrevista con REFORMA desde sus oficinas en Washington que, en los primeros días de abril, se declaró una alerta en La Gloria.

“Nosotros compartimos esta información con la OMS, pero lo supimos desde el 2 de abril. Lo que hacemos es advertir de un problema potencial. El siguiente paso es que la autoridad lo tiene que confirmar, así que somos un sistema de aviso temprano, no un sistema de verificación”, dijo.

En el análisis, Wilson advierte que la situación de inseguridad y el narcotráfico en el País pueden obstaculizar los sistemas de notificación de casos.





calles del centro histórico
fotos por nicole